martes, mayo 08, 2007

Cosas inútiles


Hoy me puse a ordenar el cajón de mi mesa de luz y entre infinidad de cosas y cositas que guardo saqué varias que puse en una caja para tirar, ya era hora de deshacerme de tanta cosa inutil.

En su momento tenían un valor afectivo, pero ahora que ha pasado el tiempo veo que no sirven para nada.

Esta es una lista de cosas inutiles que tengo y que deberé tirar en breve:

- un llavero roto (y espantoso por cierto) con la foto de River campeon del 96.

-una caja de poxitas con un cuarto de poxita en su interior.

-una pulsera rota (muy linda, en algún momento tengo que llevarla a arreglar, eso dije hace 10 años).

-una libreta con los apuntes del curso de navegación que hice hace 17 años.

-un adaptador de inflador de bicicleta.

-recetas de cocina que nunca miraré.

-esas cremas para la cara o cuerpo empezadas (seguramente heredadas de alguien o compradas con los ojos cerrados) que jamás me pondré.

-entradas de recitales pasados.

-auriculares rotos, pero que todavía tienen partes que sirven, para cuando se me dá por arreglar cosas.

-algún papel de regalo lindo, que puede servir para hacer algo para el colegio de los chicos.

-invitaciones de casamientos pasados.

-credenciales de prensa.


En fin, eso es solo lo que recuerdo ahora pero les puedo asegurar que hay mas, mucho mas.

No será hora de tirar tanto recuerdo barato???

viernes, mayo 04, 2007

Entrevistas

Hace un tiempo Diego me pidió que subiera una de las entrevistas que le he hecho a Alejandro Dolina. Hasta ahora no había podido cumplir con su pedido por eso es que aquí les dejo la última entrevista con el Negro Dolina. Espero que les guste.

Jamás se imaginó Alejandro Dolina que aquél programa que comenzó con el recordado Adolfo Castelo, allá por 1988, se iba a transformar en el programa de mayor audiencia de la noche, algo que repite todos los años. A sus seguidores no les importa tener que quedarse despiertos hasta las dos de la mañana, o que La venganza será terrible, su ciclo radial cambie de emisora como sucedió este año. Luego de muchas temporadas en Continental y luego de haber pasado por radio Rivadavia y Del Plata el programa se mudó a Radio 10, del periodista Daniel Hadad.

¿Cómo lo trata la gente de Radio 10?
Con mucha solvencia profesional, el programa sigue manteniendo el mismo formato, pero aquí tenemos mejores condiciones nosotros y el público.

¿Se siente la ausencia de Guillermo Stronatti, luego de tantos años juntos?
Ha sido reemplazado, pero claro que habrá que acostumbrarse. Afortunadamente para él pudo hacer un acuerdo muy conveniente con Radio Continental y supongo que le irá muy bien con eso.

¿Desde dónde transmitirán el programa en Buenos Aires?
Luego de muchos años en la bodega del café Tortoni y de haber pasado por el Hotel Bauen, este año haremos el programa desde el Complejo La Plaza, allí en calle Corrientes.

¿Qué tiene de personaje la persona que todos los días enfrenta el micrófono ante tantos espectadores y oyentes?
No puedo saberlo, yo creo que el personaje radial es especialmente creado en la parte humorística y a veces mi persona también se filtra en esta sección y cuando estoy tratando de componer un personaje ridículo me doy cuenta tristemente de que ese personaje ridículo soy yo mismo, luchando contra mi propia limitación, contra el destino que me hace meter al mano en buzones de las que luego no puedo sacarla y cosas así.

¿Qué es lo que más disfruta de su profesión?
La posibilidad de continuar creando, en una profesión como esta que impone eso casi como una obligación. Hay que correr muy rápido para permanecer en el mismo lugar, de manera que eso lo disfruto porque rejuvenece, produce una inquietante actividad mental que resulta luego venturosa en otros ámbitos.

El Registro Civil dice que Dolina es soltero, tiene dos hijos, uno de los cuales trabaja con él en la producción de su programa y tuvo un gran amor público con una joven treinta años menor, que lo llevó a escribir su opereta criolla Lo que me costó el amor de Laura. El tema del amor se ve reflejado tanto es sus libros como en el resto de sus expresiones artísticas, tanto que una vez dijo que “si la vida fuese una moneda, de un lado estaría el amor y del otro la muerte”.

¿Apuesta usted siempre por el amor?
Siempre, aunque por lo general, como en tantos otros azares en mi vida, pierdo. Ya lo han reflejado tantos escritores, Unamuno entre mis preferidos, el goce que da el amor, sólo es comparable en algunos casos con el que proporciona el conocimiento. Yo daría todo lo que tengo aunque sea por medio amor. El tema central de mi vida es el amor, aunque temo que también el amor sea un engaño de la muerte.

¿Siente de la misma forma que a los veinte o se ha ido modificando su visión del amor?
Yo no creo que lo vea tan distinto que a los veinte. A lo mejor lo que uno hace es aprender algunas astucias, yo creo que esa gente que pasada la curva de la juventud empieza a tener una mirada un poco cínica sobre el amor o peor todavía un poco mansa, que pide una cierta paz al estilo: “es mejor el amor de los tíos que de las amantes”, yo no creo eso. A lo mejor ciertas ingenuidades me resultan difíciles de profesar, pero yo quiero esa clase de amor que sentía a los veinte, no otra clase.

¿Y uno tropieza siempre con la misma piedra?
No, en el amor es difícil, porque las piedras suelen quererte una vez sola y después se van.. (risas)

Hace un rato habló del placer del conocimiento semejante al del amor, ¿qué placer le proporciona el saber?
El mismo placer que han sentido tantos durante siglos, el placer de saber en sí mismo. Existe el ansia de conocer y la alegría un poco demoníaca de asomarse a alguna clase de secretos. Es una forma bastante fuerte de placer, no es una metáfora de placer, el que está recibiendo una impresión del intelecto siente una conmoción, no es el placer de saber que mañana saldrá el sol, es otra cosa.

¿Pero a la vez hay muchos que dicen que en la ignorancia se es mas feliz?
Si, también se puede decir que uno es mas feliz en la ausencia de todo accidente, que la vida sin accidentes y no me refiero a caerse de la bicicleta sino a una vida tranquila, llena de paz, de ese mismo modo una vida sumida en la ignorancia puede ser mas tranquila e incluso nos puede ayudar mucho a tener cierta esperanza en algunos sucesos que el examen minucioso del universo nos revela como problemáticos, cuando no imposibles. Pero vaya a saber si uno quiere esa clase de felicidades llenas de menoscabo, como si fuera uno feliz si no sintiera nada, se evitaría los dolores pero también los goces.

Alejandro Dolina tiene una preocupación especial con el paso del tiempo, ese que nos acerca indefectiblemente a la muerte. Siempre ha dicho que tiene “el deseo estúpido y burgués de seguir existiendo”, pero a la vez siente miedo de todo aquello que se le parezca a la muerte, como “envejecer uno, envilecerse, quedarse solo, eso es también parecido a la muerte, como es parecido a la muerte el desengaño o el desencuentro amoroso. El ir a buscar a alguien donde ese alguien no está, eso es muy parecido a la muerte, o el que no lo quieran a uno. Todo lo que sea ausencia, decadencia, me asusta. Por el contrario tiendo a buscar aquellas cosas que siquiera por un rato nos construyan la ilusión de estar derrotando a la muerte, yo creo que hay una sola, y es el AMOR”.

¿Porqué cree que los seres humanos perseguimos sueños toda la vida, aunque esa búsqueda se alargue hasta la muerte?
Tengo una respuesta positiva y otra negativa. La positiva es que nosotros somos solamente esa tendencia hacia delante, que somos seres que se inclinan hacia lo que todavía no existe y que eso es vivir, derramarse uno de lo que hay hacia lo que no hay. La pesimista es que el sueño es uno de los engaños de la muerte, y quizá el peor.

¿Y la religión es una forma de subsistir a la muerte?
Para los que tienen la suerte de creer, tal vez. Yo no tengo esa suerte. Yo busco a Dios, pero no lo encuentro.

¿Y ante quién redimiría sus pecados?
No los redimiría. No es que me sienta feliz con mis pecados, pero es justamente en esa infelicidad donde reside el castigo, si es que hay un castigo. Ahí si que he cambiado bastante, no puedo ver la vida como una serie de recompensas o inversiones que luego serán resarcidas o peor, o pecados que deben ser pagados, o perdones que hay que pedir o que hay que otorgar. Las cosas suceden.

¿Le quedan cosas por cumplir?
Muchas. Está llena de puertas cerradas mi vida y no dejaré de golpear cada una de ellas con la ilusión de que alguien me atienda alguna vez.

jueves, mayo 03, 2007

Cosas de ayer


Estuve unos dias sin internet y por ese motivo me puse a revisar mis cuadernos viejos (dicho sea de paso sólo encontre uno, es decir, medio porque las demas hojas no estaban) y encontré esto que quiero compartir con ustedes.


Espero que la brisa me traiga soluciones. Que en un abrir y cerrar de ojos todas las dudas se disipen. Y volver a ser la que era, aquella que le sonreía a la vida, que todo veía en un canto a la esperanza.

Pero me contagié de los desdichados, hice mía su angustia, tomé prestada la pena de amor de los solitarios, cargué en mi mochila algunos miedos ajenos y conocí las noches de insomnio.

Intenté mirar sin ver todo aquello que otros ignoran pero no pude. El mundo siempre caminó a un costado, antes, en épocas de dicha, intenté en varias ocasiones unirme a él, treparme por su lado mas fácil y ser una mas entre la gente.

Jamás lo logré y ahora que ha pasado el tiempo ya no lo intento. Cada tanto miro hacia el costado, como buscando otros como yo. Sombras en busca de la luz. Almas buenas, sencillas, aquellas que les basta una mirada para reconocerse y aceptarse.

He soñado volar sin alas, con el solo impulso de mis ganas de surcar el cielo. He secado las lágrimas antes de que salgan. He querido hablar, gritar, pedir perdón, no siempre pude.

He aprendido a esperar, a saber que las cosas llegan. Tarde o temprano llegan.

jueves, abril 26, 2007

Canciones

El lunes la escuché por primera vez, ayer la pasé en la radio, hoy quiero que ustedes la escuchen, me gustan las cantantes españolas, como Bebe, Rosana, Rosario y por eso es que quiero compartir esta canción que es por otra parte la única que conozco de ella.


Tres Segundos- Conchita

martes, abril 24, 2007

Paseo


Cruzan vientos de esperanza, pero dan una vuelta, un pequeño remolino y se van, los árboles ya no se mueven, las hojas del piso dibujan un perfecto colchón amarronado. En esa quietud me muevo, rompo los dibujos, primero tímidamente, luego en una danza que me lleva a encontrar nuevamente la brisa en mi cara, esa que dibuja una sonrisa y me eleva.

La calle está vacía, los autos guardados, los caminantes durmiendo y los pájaros escondidos. Pero hay vida, en las flores que resisten al invierno que llega, en esas hojas que levanto al caminar, que ahora bailan un vals y patinan para amontonarse a la espera de otros pasos.

El sol me abriga, me reconforta, hace que tire mi cabeza hacia atras y que extienda mis brazos. Respiro hondo y abro los ojos. Un gorrión que sale de su escondite y sigue mis pasos. Allá lejos, la plaza, también desierta.

Y la vida que brota por mis poros, que se refleja en un perro callejero que juega con su cola, en la piedra que pateo hasta la plaza, en las hamacas gastadas de tanta mano chiquita que las toma.

En la palita olvidada en el arenero, en el celular que suena en mi bolsillo...el celular???

-Hola si, quien es??

-Bueno, enseguida regreso, gracias.

La vida decía, esa que me hace ahora volver a la realidad.

viernes, abril 20, 2007

Palabras...


"La integridad culmina en la capacidad para asumir una responsabilidad plena, efectiva.

Pero la definición más común de responsabilidad es: ¿de quién es la culpa?. En cambio, la definición de la gente sensata es: ¿de qué manera puedo responder a esto para que todo el mundo salga ganando? Y así se asume la mejor responsabilidad. En otras palabras, la responsabilidad más genuina -la que puede cambiar tu vida- no empieza hasta que la asumes de manera activa. No existe una edad mágica a partir de la cual vas a hacerte responsable. Algunos llegan a la tumba habiendo evitado siempre responsabilizarse.

Si tu definición de la responsabilidad descansa sobre la culpa y la falta, lo que haces es apuntar en tres direcciones estériles: es culpa de ellos, es culpa mía, es culpa del mundo. Ninguna de las tres lleva a una acción efectiva.

El hombre inteligente sabe que sólo hay dos preguntas importantes que formular: ¿qué puedo aprender de esto? y ¿qué hay que hacer? La primera abre la puerta al infinito, poruqe hay mucho que aprender en cada situación; la segunda se centra en lo infinitamente práctico."


Kate Ludeman y Gay Hendricks, psicólogos.

martes, abril 17, 2007

Otra vez la locura


Dentro de tres días se cumplen 8 años de una de las primeras masacres en Universidades estadounidenses. No fue la última, esta semana otra vez la locura invadió el mundo. Les dejo un artículo interesante que salió publicado hoy en Clarin en su versión on line.


CONMOCION EN EE.UU. : EN LOS ULTIMOS 10 AÑOS HUBO 23 MASACRES EN ESCUELAS Y UNIVERSIDADES, CON 92 MUERTOS

Los problemas de una sociedad que engendra violencia descontrolada
Expertos afirman que confluyen conflictos sociales, psicológicos y económicos.
Por qué?¿Cómo es posible que la sociedad norteamericana, una de las tecnológicamente más avanzadas del mundo, sea capaz de producir tanta violencia en sus propias escuelas?

Ayer, los norteamericanos se vieron confrontados nuevamente al lado más oscuro y tenebroso de su "psique". La violencia que aparece cada tanto en el alma de este país deja perplejo a todos sus habitantes.

Lo de Virginia no es nuevo: hubo 23 masacres y cinco tiroteos en colegios y universidades en los últimos 10 años, con 92 muertos y 136 heridos. "Las escuelas deberían ser lugares de seguridad, refugio y aprendizaje. Cuando ese refugio es violado, el impacto se siente en cada aula estadounidense y cada comunidad estadounidense", dijo el presidente George Bush, quien se declaró "horrorizado".

Pero nada de esto fue suficiente para calmar la inquietud provocada por la masacre. Las imágenes de lo ocurrido en la Universidad de Virginia fueron un crudo recuerdo de lo que ocurrió el 2 de octubre pasado en una escuela Amish donde un demente tomó como rehenes a 5 niñas y luego las mató. También de la masacre de 1999 cuando dos jóvenes ingresaron en el Columbine High School en Littleton, Colorado, matando a 12 estudiantes y un maestro antes de suicidarse.

Como esas dos tragedias, durante todo el día de ayer los norteamericanos intentaron explicar en vano lo sucedido.

Algunos le echaron la culpa a Bush, por seguir permitiendo la venta libre de armas. "En vez de decirnos que está horrorizado debería prohibir ya la venta de armas", dijo a Clarín Enzo, mozo del restaurante del Club de la Prensa Nacional de Washington. "Aquí cualquiera puede cometer una masacre como la de hoy. Eso es lo que más me asusta. Todo el mundo anda con un arma en la guantera del auto o tiene una en su casa".

Otros le echaron la culpa a la TV. "Es que la televisión es cada vez más violenta y está creando monstruos", dijo un empleado de una farmacia a po cas cuadras de la Casa Blanca.

Esos son los clichés más habituales cuando se produce este tipo de demencia. Sin embargo, todos los especialistas consultados por Clarín coincidieron al afirmar que sin duda se trata de un fenómeno mucho más complejo."En este país hay demasiado espíritu de guerra que incita a la violencia, los jóvenes se transforman en semi-Rambos. A eso se suma el hecho de que en general los que perpetran este tipo de masacres son marginales sociales que buscan ser reconocidos y lo hacen de mala manera. Por último, hay también un gran cuota de psicópatas que andan sueltos sin ningún tipo de tratamiento", dijo a Clarín Margarita Cerejido, una psicóloga que solía trabajar en St Elyzabeth Hospital, el hospital psiquiátrico de Washington y que ahora se dedica a la práctica privada. Autora de un libro titulado Violencia Rampante, las matanzas en las escuelas de Estados Unidos, Catherine Newman explicó por su lado que este tipo de masacre es, por lo general, producto de por lo menos cinco factores.

En primer lugar, nunca se produce en grandes ciudades, sino en los suburbios como el de la película American Beauty, o en pequeños pueblos donde —en general— la escuela es la que brinda el status social. Es decir, se trata de un blanco perfecto para la rabia de los marginados y los que se sienten sofocados por el ambiente predominante.

En segundo lugar, los que atacan escuelas en general no lo hacen por impulso. Son actos premeditados, es decir, hay cierto grado de preparación y con un motivo.

Tercero, de alguna manera piensan que con sus ataques van a lograr status social o un reconocimiento aunque más no sea después de muertos, porque muchos de ellos se suicidan. En cuarto lugar, son personajes cuya locura es difícil de detectar.

Y por último, tienen que tener acceso a armas.

En síntesis, este tipo de fenómenos es producto en general de una combinación de problemas sociales, económicos y psicológicos.


Artículo de Ana Barón.

viernes, abril 13, 2007

Los amo


Ellos me sorprenden día a día, me emocionan cuando hacen algo juntos, cuando ríen y hasta cuando se buscan al despertar.

Pero el ofrecerse a sacar la basura fue lo mas, y ahí los dejé partir rumbo al portón del patio de mi casa munidos con sendas bolsas de basura, tomados de la mano. No pude resistirme y fui corriendo a buscar el tel para sacarles una foto.

No son tiernos??

jueves, abril 12, 2007

Ella y tantos mas...


Nilda trabajó desde los 18 años, comenzó lejos de su casa, con su inexperiencia y toda su vocación a flor de piel.
Volcó su vida a su trabajo y muchas veces también su magro sueldo, porque no tenían los elementos necesarios.
Su marido siempre le reprochó todas las horas que pasaba en su casa armando y planificando el trabajo del siguiente día.
Sus ambiciones personales no eran muchas pero si para quienes pasaban por ella. Aspiraba a darles un futuro mejor, a que pudieran defenderse en la vida con honor y sobre todo con dignidad.
Nunca protestó, a pesar del olvido de las autoridades de turno. Jamás faltó a su trabajo y tampoco lo permitió en sus subordinadas una vez que ascendió en su trabajo.
Pasaron los años y numerosos reveses la hicieron poner en duda su vocación. A pesar de ello siempre siguió adelante.
Ese día había decidido reclamar por lo que creía justo.
Pero se acostó con lágrimas en sus ojos pensando en un hombre, un sueño, una lucha, la de todos, una granada, un asesinato y sus tizas, sus queridas tizas blancas...

martes, abril 10, 2007

A la unaaa, a las dosss y a las ...


Iba caminando por una de las veredas de mi ciudad cuando vi a una madre que amenazaba a su hijo, el chico no quería entrar al auto por nada del mundo, entonces ella utilizó el siempre efectivo: Si no entras me voy, a la unaaaa, a las doooos y a las tr.... con lo que el chico entró al auto y al cerrar la puerta intercambiamos unas miradas cómplices.
Si, yo también soy madre y también utilizo la inefable cuenta hasta tres. Esa cuenta que los chicos tienen tan incorporada y que funciona mas o menos hasta los 5 años, cuando se dan cuenta que el mundo no se termina a la cuenta de tres.

Muchas veces me pregunto qué pensarán ellos que sucede a las tres, y también en qué pequeño es su universo, a la una y tienen tiempo de pensarlo, a las dos y se resisten un poco pero con el miedo de llegar al abismo, a las tres y acuden corriendo antes de que los cielos se les caigan encima.

Pero también el abrazo llega con un salto a la cuenta de tres, los levantamos cuando tiene fiaca de la cama, tomandolos de sus manitos, a la una, a las doooos y a las tres, jugamos carreras y ellos salen corriendo siempre antes de llegar al tres.

Ojalá nosotros los adultos pudiesemos solucionar nuestras cosas a la cuenta de tres, que con sólo hacer esa cuenta, quien está en falta recapacite y nos encuentre en un abrazo.

Y entonces tuve envidia de su mundo, de su limitado universo, lleno de ingenuidad y temores, lleno de amor y humildad.

Y me dije, soñemos entonces que podemos hacer un mundo mejor para ellos. Pongamonos a hacer algo que de sentido a nuestras vidas. A la una, a las dooos y a laaaaas....

lunes, abril 09, 2007

Que cerca...


Gracias Alex, con tu post me has dado una gran alegría y confieso que también me he puesto colorada. Ojalá podamos encontrarnos en otro viaje tuyo!!

Gracias por acordarte de la radio, de que en este lindo pueblito vive alguien que también te tiene presente.


La próxima vez sera... eso espero!!

(foto, Coronel Suaerz)

miércoles, abril 04, 2007

Temas con recuerdo

Este tema lo escuché por primera vez en la película Vidas Inocentes, que relata la guerra civil ocurrida en El Salvador, no hace tanto. Se llama Casas de Cartón. Un tema prohibido en muchos países, que habla del hambre y la miseria, pero cantado de una manera muy dulce.
En este caso lo canta Javier Alvarez, tambien se lo escuché a Marco Antonio Solis, pero creo que lo hicieron conocido Los Guaraguao.
Espero que les guste.

martes, abril 03, 2007

Imágenes



Pudimos haber ganado, pudimos haberla evitado, pudieron no haber muerto...

miércoles, marzo 28, 2007

Libros del viento...

Alguna vez me quedé con un libro que no era mío, debo confesar que fue sin querer, el tipo pasó por la cola del teatro para ver al Negro Dolina, repartió sus libros y despues pasó a retirarlos. Nunca lo ví, el nunca me vió, lo busqué cuando la cola empezó a moverse, lo busqué dentro del teatro, pero no lo ví. Y el libro se quedó conmigo. Ahí descubrí a Guillermo de Posfay , y su libro Sed me atrapó, tanto que se lo pasé a mis hermanos. Una de ellas se contactó con el tipo que ahora esta en el exterior y sus amigos fueron a venderle dos libros (por la módica suma de $10).
Este es un fragmento de ese libro, si alguna vez se lo cruzan, diganle que un libro suyo vaga sin rumbo de persona en persona, generando inquietudes...

"Escribo libros, recorro la ciudad de una punta a la otra consiguiendo dinero para imprimirlo, y una vez armados salgo a venderlos. Me meto en bares llenos de jóvenes que se arremolinan unos en torno de otros, mirándose, como un juego aburrido donde no se permite violar las reglas, y alcohol, demasiado alcohol para tan poco espacio donde descargarlo. Griterío absurdo. Volumen de palabras cruzadas. Ra ra ra. Cada vez más fuerte. Cada vez más hipócrita. La cara falsa de la moneda sin respaldo. Sal efervescente. La cáscara de la nada. Un corazón latiendo sin sangre. Ni una gota. Hippies minuciosos que cuidan cada hilacha y saben donde está cada mancha de su ropa. Flacas que se quejan de que están gordas y gordas que quieren ser como las flacas. Esposas insatisfechas. Novios del recuerdo. Intelectuales de conservatorio incapaces de zapar con la vida. Geólogos del error. Estampillas de correos electrónicos. Ceniceros del sector no fumadores. Saltamontes de meseta. Ni fus ni fas. Etcéteras. Pastillas brillando en bocas apagadas. Filosofía de spa. Ra ra ra. Todos yendo tras la opinión de los demás. Lameculos que no se emborrachan en la fiesta de fin de año porque está el jefe. Borrachines de metegol. Muñequillas de cera. Memorizadores de espontaneidad aguardando ser sorprendidos. Palidez en invierno, exaltación en verano, camareras, servilletas, propinas, humo, maní, aros, anillos, collares, escotes, tetas, rostros hermosos, espantosos, anteojos, miradas, histeria, soberbia, frenesí, y yo ahí, estirando libros, repitiendo lo mismo, siempre lo mismo, les dejo un libro si quieren verlo sin compromiso enseguida regreso muchas gracias. Me desplazo entre un bazar de vidas idiotas, ensayadas y mal representadas. Documentos, edades, ocupaciones y demás fruslerías se consumen como una vela de cebo. Los escuálidos gérmenes te vigilan tratando de picotear las ideas que vas dejando caer de tus bolsillos. Algo choca como un murciélago sin antenas y te revuelve los sentimientos igual que un robo del cual no podés asegurar que se llevaron y sin embargo descubrieron el sitio exacto donde guardás lo que nunca supiste que era ni sabías dónde estaba. En ese momento podés sentir fácilmente la constante lucha de lo inerte tratando de desarrollarse o evolucionar de algún modo. Billones de átomos y células que claman como uñas carcomidas, frías, sintéticas y heridas como la pata de una silla donde se afila las uñas el gato. Les dejo un libro si quieren verlo sin compromiso enseguida regreso muchas gracias. Les dejo un libro si quieren verlo. Les dejo un... Los que se interesan generalmente son los que no tienen plata, y el resto hablando de memoria, ra ra ra, impermeables. Me desprecian el libro como si les ensuciara la vista. Tengo las manos vacías y no pido limosnas. No creo en el llanto aunque llore de verdad. Me fueron empujando de a poco a decir todo esto. Los que me ignoran o maltratan tienen algo que reacciona contra la vida. Una negación, un consuelo peyorativo, un compadecimiento esclavizado. Les molesto. Me miran con hastío. Me dan consejos. Forman su opinión de una hojeada. Discuten mis ideas, mi forma de vida y me lo devuelven llenos de errores de ortografía. Prelecturas de gente analfabeta. Este país está fundido. Se vende hasta la miseria y nadie la compra. Ya tienen. Este país está lleno de alfabetos ignorantes. No hay futuro para mi, comienzo a darme cuenta mal que me pese. Mi destino me pide limosnas. Soy un vago, lo sé. Pero te aseguro que durante todo el día estoy buscando una frase, desenvolviendo historias, raspando el fondo de mi cabeza para encontrar algo más que sangre. No es suficiente. Nunca es suficiente. No tiene peso alguno. No como el dinero que tiene peso específico. Observás un billete y vale lo que dice. Ni menos ni más. Comprendo perfectamente que no puedan comprar libros o no los necesiten. Conozco cientos de personas que en toda su vida no leyeron un solo libro y pueden vivir sin seguir necesitándolos... lamentablemente. Los libros no se escriben para ser vendidos, al menos los que a mí me gustan. Los libros se escriben para escribirlos y después para ser leídos. Yo tampoco nací para armar libros ni para venderlos. Nací a escribir y leer y tampoco puedo comprar muchos. Los pido prestados, me los regalan, los robo de las bibliotecas. Soy yo el que voy a ofrecerle a la gente en circunstancias que desconozco. Quizás estén tristes o pensativos o no tengan ganas de abrirlos en ese momento o lo hacen pero no sienten atracción, pero el desprecio es otra cosa. Las noches que regreso a casa sin una moneda, con más deudas que el día anterior, sin saber como pagarlas, y los gatos que gritan de hambre y me recuerdan que soy pobre, y en el baño los champús están dados vuelta porque casi no queda, y las cucarachas escondiéndose a toda velocidad, y la canilla goteando en negra 124 sobre los platos sucios, esas noches pienso en buscarme un empleo y postergar este asunto para más adelante. Nunca me convenzo del todo, no doy brazo a torcer. Si me empleara sólo estaría colaborando con este sistema decadente, estaría aportando a mantenerlo en su lugar. No soporto la explotación. No soporto la desigualdad. Dejar de hacer lo que me gusta para comer y tener un techo no me parece algo que pueda llamarse digno. Entonces, aterrado con la idea de no poder dedicarme a lo único que me gusta, me digo que mejor así, que estoy condenado placenteramente, que continuaré escribiendo porque es la única manera. Frente a una hoja me siento un gigante, un dios que no necesita otro alimento que su propia creación, un peregrino sangrando los pies, ¡nunca más acertado! ofreciendo libros como un soberbio siervo, de mesa en mesa, de grupo en grupo. Les dejo un libro si quieren verlo sin compromiso muchas gracias. A veces vendo un libro y pienso que es inútil, que estoy entregando un souvenir. Algunos me llenan las manos de pobreza no importa cuanto me den. Otros son regalos celestiales, gente atrevida, provocadora, que arenga felicidad y te da buen aliento, y si no pueden comprar los libros no dudo en regalárselos aunque generalmente no los aceptan pero insisto hasta que se lo quedan, y me siento feliz por cierto. Pueden conmigo. Sé lo que hago ¡yo escribo para ellos! A ellos miro cuando busco compañía. Me sacan del ataúd. Entran por las rajaduras de mi cráneo... y se quedan. Los que cantan desafinados sus propias canciones y se quedan afónicos cuando su equipo pierde y se cuelan en el casamiento y saludan a la novia. Los que miran hormigas y acarician gatos y se limpian los dedos en las cortinas y antes de empezar un libro leen el final. Los que inventan definiciones de una palabra que desconocen y no entienden su propia letra y hablan con extraños y dicen la verdad mintiendo. Los que aman sin conocer y no visitan al medico de su familia y te convidan el último cigarrillo. Estoy seguro que ellos valoran como ningún otro, que sienten respeto y curiosidad. Así sucede cuando abro un libro. Siento que tengo un pequeño tesoro, que estoy abriendo una pequeña eternidad. Si está bien escrito y no esconde los sentimientos o tiene una mirada auténtica y está firmado con tripas, no quiero que termine nunca. No me gusta que las cosas vayan resolviéndose para bien o para mal. Quiero neuronas reproduciéndose o haciendo el intento. Busco los sentidos visibles y ocultos. Lo estudio porque puede ser el único testimonio que quede sobre la tierra. Tiene que ser horripilante y bello. Contraerse y dilatarse. Suplicar y blasfemar. El libro siempre está empezando. Cada nuevo párrafo un comienzo diferente. Un caos revolviéndose. Una escupida de belleza. Acentos en palabras inalteradas. Energía en sarpullidos. Lagañas. Hambre voraz. Caballos arrojando patadas. Desolación. El escritor comienza a comprender a su víctima... abre los ojos para soñar del mismo modo que se abre un cuaderno para empezar a escribir. Quiero decirlo nuevamente..."





Fragmento de Sed- Guillermo de Posfay

lunes, marzo 26, 2007

El juego continúa


Estoy de vuelta, luego de un viaje lleno de angustias, rezos e incertidumbres.

Dejo una mochila llena de dudas, by passes, terapia intensiva y lágrimas.

Me siento en un sillón, respiro hondo y sonrío.

La vida sigue, sobre todo para vos Pa.

Seguimos todos, juntos, unidos, peleandole a la vida...

martes, marzo 20, 2007

Tetaaa


-Teta mamá

-No Millie, la teta se la llevó Mamama, querés mema?

-No

-Agua?

-No, teta

-Leche en un vaso, mirá que lindo!!

-No, (plash, leche al piso)

-No hay mas teta, Mamama se la llevo. Quien se llevó la teta?

-Mamama (gesto de "no hay mas").

-Muy bien, queres mema?

-No, teta. Teeetaaaaa, buahhhh....


Qué difícil, así estamos durante estos 3 dias que lleva sin teta. Pero era tetadicta, es muuuy difícil el trámite.

Fuerza!!

Por tus años de sacrificio.


Por tus consejos.


Por tus comidas.


Por tu ejemplo.


Por tu lucha diaria.


Por las distancias superadas con cariño genuino.


Por todo eso y mucho mas...


Fuerza Pa!!

viernes, marzo 16, 2007

Ausencias


Ausencias desgarradoras que nos dejan un vacío en el alma...

Ausencia de vos en ciertos momentos...

Ausencias de 5 minutos que paralizan...

Ausencia de calor, de risa, de frazada para dos...

Ausencias que miden tres metros, disfrazadas de ogros...

Ausencia de consejos, de regazo, de charlas de madrugada...

Ausencia de mate compartido...

Ausencia de lágrimas, buenas o malas...

martes, marzo 13, 2007

Citas


"La vida feliz no es más que una. Lo que la sitúa en el mejor de los estados no es su magnitud, sino su calidad: así, larga o corta, dilatada o concentrada, distribuida por muchos campos o muchos deberes, o reducida a uno, es siempre igual. Quien la valore por el número, la medida o las partes, elimina de ella lo que tiene de excelente. ¿Y qué es lo excelente de la vida feliz? El ser plena. El fin de comer y el beber creo que es saciarse. Hay quienes comen menos, hay quienes comen más, pero ¿qué importa? Ambos quedan saciados. Hay quien bebe más, hay quien bebe menos, pero ¿qué importa? Ambos han apagado la sed. Hay quien ha vivido más años, y hay quien ha vivido menos, pero no importa si los muchos años del primero lo hicieron igualmente feliz que los pocos años del segundo. Aquel que tú llamas menos feliz no lo es, pues la palabra feliz no admite diminutivo. Quien es fuerte está libre de temor; quien está libre de temor queda libre de tristeza; quien está libre de tristeza es feliz"


Lucio Anneo Séneca.


El amigo Séneca ha planteado algo que es cierto, lo que importa es cómo vivamos la vida, no cuánto vivamos, claro que si es mucho y bueno, mejor. No concuerdo con su última parte de esta cita, donde dice que quien es fuerte está libre de temor. Podemos ser fuertes, pero siempre tendremos algun tipo de temor y es muchas veces ese temor el que nos hace sacar fuerzas de donde no se tienen. Tampoco creo que quien este libre de tristeza es feliz, digo, seguro que si alguien carece por completo de tristeza es feliz, pero con cierta dosis de tristeza también se puede ser feliz...

jueves, marzo 08, 2007

En el día de la Mujer...


Mujeres
Autor: Santiago Gamboa *

Es el único tema en el que soy radical e intolerante. En el que no escucho razones: las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.
Hoy tienen treinta y pico, cuarenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo endiabladamente seductoras, a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitonea sus muslos y las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa. Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan, de Lou Reed, el mejor cine de Kubrick y el inicio del boom latinoamericano, son seres excepcionales. Herederas de la “revolución sexual” de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo, a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico. Decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor al menos en este mundo y en esta vida.
Son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se adornaron con collares precolombinos, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar “El ratón”, de Cheo Feliciano, en La Teja Corrida o en Quiebracanto, con algún amigo que les habló de Kafka, de Gurdjieff y del cine de Bergman.
Al fondo de sus mochilas arahuacas había paquetes de Pielroja, libros de Simone de Beauvoir y casetes de Víctor Jara. Y al dejarnos, cuando no les quedaba más remedio que dejarnos, nos dedicaban esa canción de Héctor Lavoe que es a la vez un clásico del periodismo y del despecho, y que se llama “Tu amor es un periódico de ayer”. Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo; bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Silvio y de Pablo; conocieron los sitios arqueológicos de San Agustín y Tierradentro (en esa época se podía ir sin temor a la guerrilla, qué nostalgia), fueron con sus novios a las playas del parque Tayrona, durmiendo en carpa y dejándose picar por los mosquitos, porque adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez.
Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas. Diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando uno le abre la puerta del carro para que suba, entra y se inclina sobre la silla del conductor y le abre a uno desde adentro. La que recibe a las cuatro de la mañana a un amigo que sufre, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner por sexta vez esa melodía de Santana.
Por eso, para los que nacimos en la década del 60, el día de la mujer es en realidad todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!


* Escritor colombiano, autor de Páginas de vuelta (1995), Perder es cuestión de método (1997), Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000), Los impostores (2002). Columnista de la Revista Cambio, de Colombia. Actualmente, reside en Italia.

Mujeres - Silvio Rodriguez