Nos educó en la verdad y el respeto, dejándonos el ejemplo más importante, el de la dignidad.
Vimos sus viajes eternos, sus idas a trabajar, pero sobre todo sus regresos, llenos de compañerismo, de comprensión.
Lo sentimos caer, varias veces y volver a levantarse, una y otra vez.
Lo escuchamos reflexionar sobre la actualidad, buscar hasta la mínima duda en el diccionario, incorporar la tecnología de hoy.
Saboreamos siempre que podemos sus exquisitas comidas, hechas sobre la base del ingenio y el bolsillo flaco.
Sus nietos lo adoran, a pesar de las distancia.
Hoy cumple 63 y desde acá soplaremos las velitas...
FELIZ CUMPLE PAPO!!!
(la masa de los pancitos es una receta que supo transmitir)
