miércoles, enero 28, 2009

El mismo juego



Los años se le notan en su andar pesado, en su mirada tranquila, en su pelo encanecido. Ya no corre como antes pero sigue imponiendo respeto.


La busca con la mirada, están en el mismo lugar donde solían jugar durante horas cuando eran más jóvenes. La misma mesa, los mismos árboles.


Se encuentran, algo en una hace que la otra se ponga en guardia. Ninguna se mueve pero los ojos de ambas brillan.


El viento golpea sus caras, las hojas danzan levantándose del piso. Ellas esperan, saben lo que viene, se acuerdan.


Una flexión de rodillas de una hace que la otra amague hacia un lado y abandone la quietud. Hasta ahí. Otra vez a estudiarse.


Ahora un paso hacia adelante se transforma en la huída de la más vieja. Corre, gira alrededor de la mesa, parece que nada le duele, solo quiere esquivar los pasos de la otra que la persigue con una sonrisa.


Las dos se ríen, frenan, vuelven a correr y parecen no alcanzarse jamás, para no cortar ese juego que las une, que traspasa momentos y esquiva olvidos.


La perra termina el juego con la lengua afuera, cansada pero contenta, toma agua y se echa a la sombra.


La mujer acomoda su cabello, le acaricia la cabeza y entra en la casa con esa extraña sensación de alegría que brota de las pequeñas cosas, de esos instantes de paz que se logran cuando se encuentra la armonía en las cosas, en las personas o en los animales.


13 comentarios:

Luisa dijo...

(si no supiera que es de un perro de quien hablas, parecería que es una persona)
(¿cómo se llama?)
qué ganas de tener un perro...
besos

Dosto dijo...

La perra se llama Juanita. Es la perra de mis padres. Era mía cuando yo vivía allá.
Somos dos las que queremos un perro!! A mis hijos les encantaría tener uno también.

Pablo dijo...

Jacinta, una gata multicolor, llegó antes que yo y todavía revista en planta permanente. A Fierita, perrita con cara de personaje de Walt Disney que nunca aprendió conductas urbanas lo cual le ha valido vivir desde pequeña en el jardín, la trajo Esther, una señora que trabajó en casa, cuando Lola nació. Tango, mi amigo, un dogo de Burdeos de 70 kilos fué el único que elegí y por eso goza del favor real (del rey, no de realidad).

En víspera de Navidad se agregó Chiquito, un pekinés mini, que se pasa el día jugando con los chicos y chillando por cualquier cosa.

En esta casa, sin embargo, no hay paz, Dosto, lo que sí sobran son animalitos de Dios.

Dosto dijo...

Pablo, yo en cambio en mi casa estoy ayuna de toda mascota.
Ahora he descubierto en el jardín una araña de proporciones gigantescas, de lo más amenazante que ha tejido su tela entre una planta y el paredón del costado.
Verla trabajar, envolver a sus víctimas, esperar tranquila a que caiga otro bicho. Cada vez que salgo a colgar la ropa me paso minutos enteros mirándola.

Juan dijo...

Ufff, Dosto. Los pastores eran mis perros preferidos, hasta que llegó Ginger a nuestra vida. Una golden retriever hermosa, con un pedigrí inmejorable.Cómo la querríamos que nos la trajimos de México en avión. Pero Ginger no era feliz viviendo en un piso-esos perros necesitan mucho trote. Luego además Daniela estornudaba mucho si andaba cerca. Hoy la tiene un escritor que vive a 90 km de casa, y vive en una finca de varias hectáreas; tiene hijos pequeños y sé que ella hoy es feliz. No pasa un día en que Luisa y yo la añoremos....

Julieta dijo...

El último perro que tuve ,se llamaba Diego ,un ser entrañable,guardián ,cariñoso ,me cuidaba ,siempre iba adelante mío revisando que no hubiera nada que pudiera dañarme..Se enfermó incurable ,hubo que hacerle eutanasia...Lloré como loca a pesar que tenía casi catorce años ...No quise más perros ni gatos ...Cómo te fué en las vacaciones ? Besos

Dosto dijo...

Juan, no me cuentes que me la imagino y se me cae un lagrimón con esa historia. Seguro que ella está muy bien ahora. Apuesto que si van a visitarla se acuerda de ustedes!
No tienen mascota ahora??

Julieta, pobre Diego, si, esas cosas pasan y uno se queda con la tristeza encima.
Las vacaciones geniales!! Mucha playa, familia, salidas con hermanos!
El simbronazo vino ahora, que de la noche a la mañana cerró la radio donde trabajaba desde hace 10 años. Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasaaaar, canta Serrat!!
Besotes!

Juan dijo...

Lo hemos intentado con los peces de colores(nº 1 en mi lista de mascotas inservibles), pero se nos mueren-según yo de aburrimiento. Si eliminamos a los pájaros, a roedores de cualquier especie(conejitos lindos incluidos), a los gatos(cuya sóla presencia me da yuyu) y a los reptiles(sí, mi hija mayor también llegó a pedirla) nos quedan pocas opciones. George Clooney vive con un cerdo, pero bueno, siendo George Clooney las cosas deben ser algo más fáciles,¿no?.Besos.

Juan dijo...

También llegó a pedirla...¡¡una iguana!!!-me da tanto yuyu que ni escribirla quise..

Dosto dijo...

Jajaja Juan, y en la lista de animales inservibles, no tuvieron una tortuga??
En casa siempre tuvimos perros, ultimamente también gatos. pero de chicos hemos salvado palomas (que las encontrábamos de pichones, les dábamos de comer, las soltábamos y despues volvían y comían de nuestra mano), tuvimos conejos (con tanto perro suelto y ellos sueltos tambien, no duraron mucho). Siempre fuimos de querer a los animales, pero reconozco que enjaulados no me gustan.
Saludos!!

Dosto dijo...

Jajaja Juan, y en la lista de animales inservibles, no tuvieron una tortuga??
En casa siempre tuvimos perros, ultimamente también gatos. pero de chicos hemos salvado palomas (que las encontrábamos de pichones, les dábamos de comer, las soltábamos y despues volvían y comían de nuestra mano), tuvimos conejos (con tanto perro suelto y ellos sueltos tambien, no duraron mucho). Siempre fuimos de querer a los animales, pero reconozco que enjaulados no me gustan.
Saludos!!

DudaDesnuda dijo...

Buahhhhhhhhhhhhhhh

Pasame los carilinas que extraño a Shunso.

Besos y tristezas

SoL LuNaR dijo...

Que estilazo te gastas narrando...te premio por esa calidad, para que te sea fortalecida y aumentada.