sábado, diciembre 26, 2009

Se termina...

y si, es cuestión de días, se nos va el 09, con altibajos (económicos sobre todo), con cambios (laborales sobre todo), con alegrías (familiares sobre tod... bueh, mejor la corto con esto), pensaba en las cosas que quedaron sin terminar y aquellas que todavía no empecé.
Muchas, la lista es enorme, sobre todo con mi tendencia a realizar todo a último momento, como si todavía me quedaran resabios del "entreguen la hoja" de la facultad, aunque ahora que lo pienso, no era de las últimas en entregar, pero en fin, la metáfora sirve...
He dejado para mañana cantidad de cosas que podría haber hecho ayer y eso ha modificado mi vida, en algunas ocasiones porque jamás las hice, otras porque el haberlas hecho tarde les restó el mérito que deberían haber tenido y en pocas oportunidades, el haber esperado tuvo un premio mayor.
Cosas que terminan, otras que empiezan.
Los años van pasando y siempre renovamos esperanzas sobre el que vendrá. "Nunca peor" pensamos, pero después nos amoldamos a lo que viene, lo peleamos, lo moldeamos y lo comemos calientito.
Acumulo sensaciones encontradas, algunas que me arrancan una sonrisa, otras que me dejan con esa cosa de vacío, de estar parada en el medio de la nada.
Sumo y sigo, freno y espero, resto y retrocedo, todo en esos 365 días que transito casi sin darme cuenta.
"Ahora sí", me digo el 1º de enero. ¡feliz año nuevo! cómo me gusta esta fiesta!!! renovar sueños, esperanzas, tiempo por vivir, anhelos, deseos.
Todo junto en esa copa levantada.
Y en las horas muertas, en los días ya quemados, quedan huellas de lo que fui, lo que quiero ser y forjan la que seré.
No me acuerdo a qué venía todo esto, es tarde, mañana me espera un día agitado, de los lindos.
Vayamos buscando la copa, que se viene el 10, redondito, exacto, con olor a nuevo.
FELIZ AÑO PARA TODOS!!!

domingo, diciembre 13, 2009

Los finales de diciembre...


Fin de año trae la magia de la navidad, armar el arbolito, que los chicos escriban sus cartas para Papá Noel, que este último les responda (gracias a Le Poste) con una carta (lástima que ahora se haya modernizado y sólo envíe correos electrónicos...

Pero además el último tramo del año viene con tooodas esas cosas que debí hacer durante el año y siempre fui pateando para más adelante. Arreglar esas sandalias que me quiero llevar en mis vacaciones, cambiar cierres, comprar lona, teñirme, pagar impuestos, encontrar dónde quedaron los protectores solares del año pasado y todas esas cosas que como por arte de magia desaparecen en los "hagamos lugar".

El trabajo se intensifica, los chicos aumentan su ansiedad, los días parecen más cortos y el cansancio se acumula.

Pero más allá de todo eso, me gusta diciembre, con sus días más largos, con las tardecitas que prometen un asado que no siempre llega, con las polleras cortas y el tostado en la piel.

miércoles, diciembre 02, 2009

La delgada línea que nos separa

La discriminación comienza cuando hablamos de "ellos" y "nosotros". Ellos los gays, nosotros los flacos, ellos los peronistas, nosotros los cristianos y la lista sigue.
Qué difícil es aceptar las diferencias, comprender que el otro puede sentir, pensar, opinar, reír o llorar por otras cosas que no son las mismas que las mías.
El bien y el mal, blanco o negro, siempre dos bandos, bien definidos, opuestos irreconciliables. Entiendo que algo pueda ser blanco, que otros prefieran el negro, pero el mundo se construye y existimos en él a partir de una escala de grises, enorme escala que sigue generando odios, resentimientos, acusaciones y falsas condenas.
Prejuicios, verdades (qué es verdad, qué es mentira), costumbres, lineamientos morales y la testarudez de la razón.

domingo, noviembre 22, 2009

Lo dijo el poeta

Hoy en el diario salió una frase del poeta francés Paulo Aúguez muy cierta. Dice así:

"Vivir, soñar, sufrir, morir: he aquí lo que no se enseña en las universidades y que, sin embargo, encierran toda la verdad de la existencia".

Y si, cuántas veces hubiésemos preferido buscar en un manual, encontrar en google o en las aulas de una universidad la respuesta a tal o cual cosa que nos hizo sufrir, que nos complicó el vivir.
O vernos tentados de publicar nuestras alegrías, los encuentros compartidos, hacer de ellos una materia para que todos se lleven algo positivo.
Pero claro, en todo aquello que ya viene explicado, digerido, tiene otro sabor, las derrotas vividas, los sueños cumplidos y por cumplir, la misma muerte, todo eso nos hace ser como somos...

martes, noviembre 17, 2009

A practicar

Sí, debería dejarlos ganar, a uno porque es chiquito, porque se frustra cuando pierde, al otro por su orgullo herido, pero no.


Tendrán que seguir practicando porque al fútbol por ahora no me ganan!! je.


lunes, noviembre 02, 2009

A leer se ha dicho


Hoy quiero recomendarles el buen libro que me pasó mi hermana. Se llama El resto es silencio, de Carla Guelfenbein, escritora chilena.

Acá encontré una reseña de un lector que dice:

Maravillosa novela de Carla Guelfenbein, triste, desoladora, pero espléndida. Los sentimientos más profundos se ven remecidos por esta historia, la de Tommy, pero a la vez lo es también de tantos y tantos seres solitarios, excluidos, diferentes, que experimentan ese sordo dolor propio de la incomunicación.
La historia es muy fuerte pero atrapa desde el principio, muy bien llevada por la autora. Gira en torno a una familia especial, pero igualmente alrededor de su historia, de su pasado.

Tommy, un pequeño de 12 años, con una grave enfermedad coronaria que lo ha acompañado toda su corta vida, tiene un mundo interior muy rico, lleno de fantasías, con amigos imaginarios incluidos -los de carne y hueso se le resisten- descubre sin querer un secreto que altera su fragil cotidianidad, pero que lo impulsa a avanzar en busca de las raíces mismas del problema, de su propia vida.
Juan, el padre de Tommy, un exitoso cirujano -un dios, como muchos doctores se sienten- luego de su viudez, se vuelve a casar con Alma, una mujer con sus propios fantasmas, pero que se entiende bien con Tommy y lo quiere como un hijo. Es difícil no identificarse con los personajes, un padre más ausente de lo necesario, el trabajo como refugio, la relación con los hijos pequeños, uno llega a plantearse -como padre- si lo hace bien o mal, los errores cometidos, en fin, llega fuerte la novela en esos rinconcitos que nos duelen.

El amor que muchas veces se ve como indestructible se resquebraja ante nuestros propios ojos sin poder hacer siquiera nada.
Algo así va pasando con Alma y Juan, los recuerdos siempre presentes de la madre de Tommy, el encuentro con un antiguo amor, Tommy con su visión de niño y una perpicacia de adulto es testigo de ese resquebrajamiento sintiéndose culpable. Pero en su búsqueda avanza incansable, realiza proezas nunca antes vistas, descubre la amistad, vive sus mejores momentos, pero se presiente algo, unos nubarrones que desgarran, un dolor que no se puede describir.
No quiero seguir. Sólo que esta novela hace que uno se planteo muchas cosas respecto a la relación con los hijos. Cómo es su mundo, cómo cabemos en él, sentirá que estamos a su lado, el amor incondicional que nos dan lo sentirán de vuelta. La novela es triste y cala hondo, pero es muy buena. No pierdan la oportunidad de leerla.


Agrego yo que reflexiona sobre el mundo de hoy, sobre cómo las familias comparten cada vez menos, aislandose cada uno en su caparazón. ´

De fácil lectura, es recomendable, no se la pierdan.


jueves, octubre 29, 2009

A sus 63

A sus 63 sigue batallando con su corazón emparchado, con sus pocas y certeras palabras.

Nos educó en la verdad y el respeto, dejándonos el ejemplo más importante, el de la dignidad.

Vimos sus viajes eternos, sus idas a trabajar, pero sobre todo sus regresos, llenos de compañerismo, de comprensión.

Lo sentimos caer, varias veces y volver a levantarse, una y otra vez.

Lo escuchamos reflexionar sobre la actualidad, buscar hasta la mínima duda en el diccionario, incorporar la tecnología de hoy.

Saboreamos siempre que podemos sus exquisitas comidas, hechas sobre la base del ingenio y el bolsillo flaco.

Sus nietos lo adoran, a pesar de las distancia.

Hoy cumple 63 y desde acá soplaremos las velitas...

FELIZ CUMPLE PAPO!!!



(la masa de los pancitos es una receta que supo transmitir)

jueves, octubre 22, 2009

Para ella


Pronto serán 86 primaveras, 31390 días e infinidad de horas que esta entre nosotros. Pocas personas pueden con su sola presencia generar la paz y la seguridad que ella irradia.

Cada arruga de su cara es un camino que eligió transitar con sus seres queridos, esos que se multiplican año a año.

Es la abuela de todos, la tía del pueblo, la que es capaz de dominar al niño más rebelde desde la complicidad y el amor, la que surce la ropa de la misma forma que cose las heridas del alma, la que no conoce de horarios o de excusas a la hora de dar una mano.

Está viejita, la cuesta abajo la transita ahora con pasos más grandes. Es difícil imaginarla sin caminar por todo el pueblo, como hasta ahora.

"Hay que cuidarla", les decimos a los chicos, sin darnos cuenta de que ella nos cuida a todos.

Ella irradia lo que irradian las personas especiales, algo que no se puede describir con palabras.

Es Luly, la que todos quieren, la preferida de mis hijos, la que nos regala un año más.

jueves, octubre 15, 2009

BLOG ACTION DAY



Salvá los glaciares
Los glaciares están retrocediendo de manera alarmante debido al cambio climático. A este paso en pocos años desaparecerán.
Los principales responsables del calentamiento global se reunirán en diciembre de este año en Copenhague para decidir el futuro del planeta.
Las principales economías del mundo tienen la enorme responsabilidad de actuar de manera urgente para evitar un desastre climático. El próximo diciembre, en Copenhague, se realizará una cumbre decisiva para nuestra vidas, donde los líderes del mundo decidirán el destino de la humanidad.
El mundo necesita que sus líderes asistan a la cumbre de Copenhague y asuman personalmente su responsabilidad. Es imprescindible que acuerden las medidas necesarias para evitar un cambio climático fuera de control.
Reclamo al Grupo de los 20 (G-20)*, que reúne a los países más influyentes a escala global, entre los que se encuentran las economías más poderosas del mundo junto a un grupo de economías emergentes, que asuma la responsabilidad política para que en Copenhague se adopten las medidas necesarias para evitar el desastre ambiental y humanitario que el cambio climático puede ocasionar en los próximos años. Entre los riesgos más inminentes se encuentra la desaparición masiva de los glaciares y la consecuente pérdida de inmensas fuentes de agua potable.
Esta petición es parte de la campaña que un conjunto de ONG están desarrollando a escala global para alcanzar en Copenhague un acuerdo que esté a la altura de la urgencia y la escala del desafío del cambio climático (http://www.tcktcktck.org/)

* El G-20 está constituido por: Alemania, Argentina, Arabia Saudita, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos de America, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido. La Unión Europea, representada por su presidencia rotativa, es el miembro número 20.

sábado, octubre 10, 2009

Como árboles






Quién hubiera dicho que los pobres tendrían que soportar tantas humillaciones.





Primero fueron unas inocentes iniciales grabadas con alguna llave o cortaplumas, después los pintaron, los mutilaron, los trasplantaron.

Pero llegar a esto... nooo, tenían que vestirlos de humanos??
Hay quienes se alquilan al mejor postor, quienes se encadenan a un pasado que no volverá y otros que tienen tanta basura encima que ya es imposible adivinar su rostro.


domingo, octubre 04, 2009

Adios Negra!


Hoy la noticia de la muerte de Mercedes Sosa me entristeció. Desde muy chica, su voz estuvo presente en mi vida y sus canciones figuran entre las pocas que guardo en el cofre de los tesoros.

Recuerdo el disco que tenían mis viejos en casa, Mercedes Sosa en Argentina, con clásicos como Gracias a la Vida, Carito, María Va, Solo le Pido a Dios, Años, Si se calla el cantor, y tantos otros.

Eran canciones obligadas cuando alguno (yo no se tocar...) agarraba la guitarra y empezaban a brotar las melodías.

La vi varias veces en los espectáculos gratuitos que hacía en Mar del Plata y una vez en una entrega de los Lobo de Mar, tuve la suerte de entrevistarla. Me acuerdo que llegar a ella era como hacerle una nota a Obama, había que sortear asistentes, productores, amigos, pero una vez arrodillada junto a la Negra (en la entrega había mesas donde los ternados cenaban), su sencillez y humildad me cautivaron.

Otra anécdota que recuerdo de Mercedes Sosa se remonta al noventa y pico, yo estaba de novia con mi marido y habíamos ido al departamento de mi cuñado, mientras esperábamos que se abriera la puerta, marido dice: "Mirá esa señora, cómo se parece a Mercedes Sosa!!!". Claro, no era parecida, era la Negra Sosa que esperaba el ascensor. Después nos enteramos que allí vivía, que era común ver a sus amigos músicos, que pasaban a improvisar recitales privados junto a Mercedes y los suyos.

Sus canciones llegan al alma, emocionan por su forma de cantarlas, se sentirlas. Esas canciones son las que seguirán con nosotros...siempre.

domingo, septiembre 27, 2009

Tomemos conciencia

Tomate dos minutos, mirá este video. Reflexioná, abajo está el link para que firmes el petitorio.



NO A LA MINERÍA A CIELO ABIERTO

Entrá en esta página si te interesa el tema:
http://petitorio.noalamina.org

lunes, septiembre 21, 2009

Una del Negro


EL REPARTO DE SUEÑOS EN EL BARRIO DE FLORES

por ALEJANDRO DOLINA, de su libro: "Crónicas del Angel Gris"


Dormir en el barrio de Flores es una experiencia notable. Todos sabemos que allí se sueñan cosas muy extrañas. Las causas de este fenómeno han sido examinadas por tratadistas de toda laya. Los meteorólogos, astrólogos y vendedores de elixires han creído explicar el asunto sosteniendo que los cuerpos celestes y los vientos cruzados ejercen fuertes influencias sobre las mentes soñadoras.

Los medicos y sacamuelas insisten en que la culpa es del ruido provocado por los automóviles y las bandas de patoteros que noche a noche recorren la barriada tirándole piedras a la luna. Naturalmente, estas teorías no seducen a los hombres sensibles. Estos prefieren creer en la responsabilidad del Angel Gris. Y en realidad, apenas cabe dudar que el Angel reparte sueños desde el anochecer hasta el alba. Tiene una canasta llena. Allí hay sueños para todos. Sueños rosas para las ingenuas de la calle Artigas. Sueños blancos para los pibes y sueños rojos para los violentos. Hay sueños agujereados de despertares. Hay sueños sin sueños que son como una larga cinta negra. Y sueños usados para los que siempre sueñan lo mismo. Sueños frescos, sueños maduros. El Angel tiene sueños buenos y malos. Tiene uno uno tan terrible que si uno no despierta a tiempo, se muere. Tiene otro que dura cinco días y cinco noches. Y tiene un sueño tan corto como un suspiro: quien lo sueña, sueña que suspira.

El Angel Gris elige sueños para cada uno de los que se atreven a dormir en Flores. Sin embargo, hay quienes se han atrevido a negar este hecho indiscutible. Me estoy refiriendo a los Refutadores de Leyendas, una abominable secta racionalista de Villa del Parque. Se trata de individuos terribles. Pasan la vida haciendose contar viejas historias y mitos para luego demostrar su falsedad. Alguien les dice:"En Flores hay un joven que vuela. Se llama Luciano." Ellos, en lugar de mirar al cielo, se ponen a razonar implacablemente. "Los hombres no vuelan. Luciano es un hombre. Luego, Luciano no vuela."

Los Refutadores de Leyendas no se limitan a demostrar que el mundo es razonable y científico, sino que tambien lo desean así. (Este es seguramente su peor pecado). Los miembros de esta sociedad mantienen una constante polémica con los Hombres Sensibles de Flores y los hostilizan con teoremas perfectos y demostraciones olímpicas. Pero los Hombres Sensibles no creen en ninguna razón que no los haga llorar, y entonces hacen pedorreta a los Refutadores de Leyendas.

Pero en tantos años de lucha, la labor refutadora a alcanzado algunos exitos. Los pibes de Flores (de modo especial los que viven de Rivadavia al norte) casi no creen en duendes, hadas, brujas, ogros y gnomos. Es el resultado de la incesante predica de los Refutadores en los recreos y a la salida de los colegios.

Se sabe que algunos chicos son integrantes de la secta, con la oprobiosa anuencia de sus padres. Pero tambien es cierto que muchos ancianos renuncian a sus cargos: quien conoce a fondo los mecanismos de la razón, acaba por desconfiar de ella. Desde luego, los Refutadores de Leyendas no creen en el Angel Gris y -más aun- sostienen que no es cierto que se sueñe en Flores de un modo diferente. Durante mucho tiempo se ha realizado toda clase de experiencias para indagar la verdadera naturaleza de los sueños de Flores. Los Refutadores han dormido cientos de veces en el barrio y declaran que han soñado más o menos lo mismo que en Villa del Parque.

Los Hombres sensibles piensan que es precisamente el ngel Gris que ha elegido para ellos sueños anodinos y vulgares, a modo de castigo. Manuel Mandeb, pensador del que conviene desconfiar, es autor de una monografía en la que se registran algunos sueños interesantes. Veamos: "Durante mucho tiempo, el poeta Julio C. Del Prete estuvo perseguido por el mismo sueño: se veía a sí mismo escribiendo un poema perfecto. Las palabras despertabn en el emociones indescriptibles. Pero Del Prete no recordaba el poema al despertar. Una noche tuvo la ocurrencia de acostarse con un lápiz y un papel. Cuando soñó la poesía hizo un esfuerzo colosal y despertó llorando. Medio dormido escribió las palabras que había soñado. A la mañana siguiente las leyó. De cualquier manera, nadie pudo enterarse jamás de la forma del poema perfecto: Del Prete se volvió loco y permaneció mudo hasta su muerte, ocurrida catorce días despues...

"Todos los lunes, el profesor Galeano sueña que es martes. Los martes sueña que es miercoles; los miercoles, que es jueves y los jueves, que es viernes. Esto le provoca innumerables trastornos... "Todas las noches, cuando se acuesta, la señora de Pertot oye que tocan el timbre. Pero jamás alcanza a atender, porque un instante despues se duerme. No cabe duda: el que toca es el Angel Gris..."

Cierta noche de 1970, Ricardo Salzman, el jugador de dados, soño con el número 18... Un rato más tarde -en otro sueño o en el mismo- se le presentó el número 41. Al día siguiente Sazman resolvió jugar todo cuanto tenía a los dos números. Pero, en el último instante, siguiendo una inspiración, jugó únicamente al 18. Salió el 89..."

Manuel Mandeb cita mil ochocientos casos verdaderamente sugestivos. Pero hay que reconocer que despues de leer su monografía uno queda más fatigado que convencido. Los Hombres Sensibles dicen que el Angel Gris favorece con buenos sueños a sus protegidos y castiga con pesadillas a sus enemigos. Pero sucede que el Angel tiene ideas muy especiales acerca de lo que es deseable. El piensa -por ejemplo- que la melancolía es una gran cosa y que estar triste es maravilloso. Entonces les obsequia a sus sombríos favoritos nuevas lágrimas y pesadumbres cada noche.

Por eso en Flores hay tantos muchahos tristes y tantas novias de tango. Un asunto que tambien se discute mucho es el recorrido que sigue el Angel Gris. Hay quienes afirman que comienza en Gasca y Gaona y que progresa hacia el Sudeste. Otros aseguran que el primer sueño lo entrega en Boyacá y Avellaneda, y el último -casi a las seis- en San Pedrito y Bilbao. Los Refutadores de Leyendas arguyen que la gente se duerme en Flores de un modo caótico y que este desorden demuestra la inexistencia del Angel.

Cabe aclarar que la corriente más actualizada de Hombres Sensibles coincide con los Refutadores en que la gente empieza a soñar en cualquier momento, pero atribuye este hecho a los caprichos del Angel Gris, que -según parece- es un ángel negligente y hasta mugriento. No faltan en este apasionante caso las opiniones interesadas y envidiosas. Ciertos habitantes de Belgrano se han atrevido a comparar los sueños de ese barrio con los de Flores. Esto no resiste el más ligero análisis. Calquiera que halla dormido en las dos zonas puede certificar que los sueños que reparte el Fantasma de Belgrano no tienen gracia ninguna y algunos son vulgares copias de sueños ya inventados por el Angel Gris.

La leyenda del Angel Gris de Flores asegura que, a medida que pase el tiempo, los sueños serán más largos y las vigilias más cortas. Hasta que llegará el día en que el barrio de Flores no hará otra cosa que dormir y soñar. Y los Hombres Sensibles soñarán que un Angel los acaricia con sus alas y los Refutadores de Leyendas soñaran que están despiertos y que los ángeles no existen.

martes, septiembre 15, 2009

Esa realidad que duele



Indigna que muchos chicos deban usar los comedores escolares como única fuente sustentable de alimentación, que las partidas no lleguen, que cada vez el presupuesto alcance para menos y que se vayan eliminando alimentos vitales y necesarios para la completa nutrición en edad escolar.


Entonces primero se bajó la cantidad de carne, después se eliminaron otros adicionales pero necesarios como el queso rallado. Ahora, como la plata que llega apenas cubre lo básico se va a quitar el postre.


Algunos dirán, qué importa el postre, pero es una fuente necesaria de vitaminas que se incorporan a traves de las frutas.


Y esa única comida que reciben quienes en su casa no tienen la posibilidad o la educación para variar las comidas, es una limitación a futuro, porque un chico mal alimentado es un chico que tendrá deficiencias en el aprendizaje, en su talla, en sus oportunidades.


La plata únicamente aparece en los momentos electorales, después hay que ir tirando con lo que se tiene, como se puede, como si eso bastara...

miércoles, septiembre 09, 2009

Esa chiquita tan querida


"Lo malo de los reportajes es que uno tiene que contestarle en el momento a un periodista todo lo que no supo contestarse a sí mismo en toda la vida... Y encima pretenden que uno quede como inteligente..." MAFALDA (siempre Mafalda)


domingo, agosto 30, 2009

Hace tiempo...


Tenía menos de veinte años, ya me gustaba la lectura y esa colección de libros gorditos, con las letras pequeñas y las páginas frágiles, enfundados en unos estuches rojos, con su canto dorado, daban la sensación de ser libros sagrados. Nieztche, Victor Hugo, Tolstoi, vaya nombres para una colección.


Los fui leyendo de a poco y uno en particular me atrapó, parecía eterno pero su historia fue desarrollándose lentamente y me llevó a terminarlo tal vez demasiado rápido (creo que algunas páginas fueron salteadas en mi impaciencia, qué pecado).




En mi última visita a la casa de mis padres estuve tentada de traerme uno de ellos para mi biblioteca pero sabía que era un préstamo sin retorno, así que decidí dejarlo ahí.


Este es un fragmento de Los Miserables, de Víctor Hugo. Tal vez lo vuelva a leer, han pasado quince años... mucho tiempo.




"Un domingo por la noche Maubert Isabeau, panadero de la plaza de la Iglesia, se disponía a acostarse cuando oyó un golpe violento en la puerta y en la vidriera de su tienda. Acudió, y llegó a tiempo de ver pasar un brazo a través del agujero hecho en la vidriera por un puñetazo. El brazo cogió un pan y se retiró. Isabeau salió apre­suradamente; el ladrón huyó a todo correr pero Isabeau corrió también y lo detuvo. El ladrón ha­bía tirado el pan, pero tenía aún el brazo ensan­grentado. Era Jean Valjean.
Esto ocurrió en 1795. Jean Valjean fue acusado ante los tribunales de aquel tiempo como autor de un robo con fractura, de noche, y en casa habita­da. Tenía en su casa un fusil y era un eximio tirador y aficionado a la caza furtiva, y esto lo perjudicó.
Fue declarado culpable. Las palabras del códi­go eran terminantes. Hay en nuestra civilización momentos terribles, y son precisamente aquellos en que la ley penal pronuncia una condena. ¡Ins­tante fúnebre aquel en que la sociedad se aleja y consuma el irreparable abandono de un ser pen­sante! Jean Valjean fue condenado a cinco años de presidio.
Un antiguo carcelero de la prisión recuerda aún perfectamente a este desgraciado, cuya cade­na se remachó en la extremidad del patio. Estaba sentado en el suelo como todos los demás. Parecía que no comprendía nada de su posición sino que era horrible. Pero es probable que descubrie­se, a través de las vagas ideas de un hombre com­pletamente ignorante, que había en su pena algo excesivo. Mientras que a grandes martillazos rema­chaban detrás de él la bala de su cadena, lloraba; las lágrimas lo ahogaban, le impedían hablar, y solamente de rato en rato exclamaba: "Yo era po­dador en Faverolles". Después sollozando y alzan­do su mano derecha, y bajándola gradualmente siete veces, como si tocase sucesivamente siete ca­bezas a desigual altura, quería indicar que lo que había hecho fue para alimentar a siete criaturas.
Por fin partió para Tolón, donde llegó des­pués de un viaje de veintisiete días, en una carre­ta y con la cadena al cuello. En Tolón fue vestido con la chaqueta roja; y entonces se borró todo lo que había sido en su vida, hasta su nombre, por­que desde entonces ya no fue Jean Valjean, sino el número 24.601. ¿Qué fue de su hermana? ¿Qué fue de los siete niños? Pero, ¿a quién le importa?
La historia es siempre la misma. Esos pobres seres, esas criaturas de Dios, sin apoyo alguno, sin guía, sin asilo, quedaron a merced de la casua­lidad. ¿Qué más se ha de saber? Se fueron cada uno por su lado, y se sumergieron poco a poco en esa fría bruma en que se sepultan los destinos solitarios. Apenas, durante todo el tiempo que pasó en Tolón, oyó hablar una sola vez de su hermana. Al fin del cuarto año de prisión, recibió noticias por no sé qué conducto. Alguien que los había conocido en su pueblo había visto a su hermana: estaba en París. Vivía en un miserable callejón, cerca de San Sulpicio, y tenía consigo sólo al menor de los niños. Esto fue lo que le dijeron a Jean Valjean. Nada supo después.
A fines de ese mismo cuarto año, le llegó su turno para la evasión. Sus camaradas lo ayudaron como suele hacerse en aquella triste mansión, y se evadió. Anduvo errante dos días en libertad por el campo, si es ser libre estar perseguido, volver la cabeza a cada instante y al menor ruido, tener miedo de todo, del sendero, de los árboles, del sueño. En la noche del segundo día fue apre­sado. No había comido ni dormido hacía treinta seis horas. El tribunal lo condenó por este delito a un recargo de tres años. Al sexto año le tocó también el turno para la evasión; por la noche la ronda le encontró oculto bajo la quilla de un buque en construcción; hizo resistencia a los guar­dias que lo cogieron: evasión y rebelión. Este hecho, previsto por el código especial, fue casti­gado con un recargo de cinco años, dos de ellos de doble cadena. Al décimo le llegó otra vez su turno, y lo aprovechó; pero no salió mejor libra­do. Tres años más por esta nueva tentativa. En fin, el año decimotercero, intentó de nuevo su eva­sión, y fue cogido a las cuatro horas. Tres años más por estas cuatro horas: total diecinueve años. En octubre de 1815 salió en libertad: había entra­do al presidio en 1796 por haber roto un vidrio y haber tomado un pan.
Jean Valjean entró al presidio sollozando y tembloroso; salió impasible. Entró desesperado; salió taciturno.
¿Qué había pasado en su alma?"

miércoles, agosto 26, 2009

Más de la enana

Estaba la enana dejando las cosas del colegio en casa, despues de andar un largo rato por la ciudad entre compras y trámites.


En eso se mira sus manos y dice: "tengo las manos sucias con chocolate"


A lo que le contesto: "No importa, ahora te las vas a lavar"


Pero ella, muy segura me dice: "No, porque la tele dice que ensuciarse hace bien" ... "Y yo me hago bien"


...








Con la melodía a cuestas

Hace días que una canción me acompaña, me encanta y se me ha pegado, la canto a cada rato y me encantaría recuperar mi micrófono para destrozarla un ratito.
La comparto con ustedes:




R.E.M - Everybody Hurts

miércoles, agosto 19, 2009

Diálogos trascendentales

Volvíamos de Mar del Plata en auto, cuando la enana (de aburrida) miró para fuera y con la noche sobre nosotros dijo:
-Cuál es la estrella de la mamá de Luly??
-No se, busquemos, debe ser la más brillante.
Ella buscó y al encontrarla exclamó con alegría: -¡Ahí está!
No se de dónde sacó lo de la estrella pero la entretuvo un buen rato, hasta que empezó:
-¿Y cuándo baja de ahí la mamá de Luly? ¿Cómo llegó hasta la estrella? ¿Se va a quedar hasta la vida?
Lo que siguió fue una explicación que no siempre la dejaba contenta de porqué Dios les daba a elegir una estrella a las almas de las personas que se morían, para que nos cuidaran desde allí, algo complicado para sus tres años, pero estaba de lo más intrigada.
El peque, que estaba jugando con una lapicera, pero que seguía atento la conversación acotó:
-El que nos cuida desde arriba es Dios, él es el que maneja los autos y cuando se distrae, los autos nuevos chocan.
-¿Cuándo se distrae? pregunté ante esta nueva teoría.
-Si, cuando mira televisión.
Ahhh, pensé yo, claro, cuando conduzcas no mires televisión y por las dudas despertalo a Dios, que no se quede dormido....

miércoles, agosto 12, 2009

Eso que se utiliza para secar platos y vasos limpios

Se apuró para arreglar ese desperfecto en el motor de auto, entró mirando la hora, apuró sus pasos para llegar a la cocina, bautizar sus manos en la canilla y a tientas secarse las manos.
Revisó en la heladera y encontró una pata de pollo con puré que seguramente le habían reservado. No esperó a que terminara el tiempo del microondas, sacó el plato y de ahí fue a instalarse frente al televisor.
Limpió unas manchas que no le dejaban ver bien el partido, se acomodó con su vaso de jugo apoyado sobre uno de los lados del sillón.
El grito de un gooool hizo que volcara parte del líquido en el piso, las secó a las apuradas, vió la repetición del tanto y terminó tranquilo de comer su pata de pollo.
No iba a usar su pantalón para limpiar sus manos grasosas, eso no se hace, siempre existe una solución mejor.
Al finalizar el partido llevó todo a la cocina y ahí dejó su elemento multiuso, mojado, grasiento, hecho un bollo.
Felíz se fue a dormir sin acordarse de esa frase tantas veces repetidas por su mujer: "el repasador noooo!!"

Será posible que los hombres no entiendan que el repasador No es una servilleta, No es un trapo de piso, No es un paño para limpiar superficies sucias?????!!!!
NO, es un concepto demasiado difícil de asimilar...

martes, agosto 04, 2009

Mes Ocho

Llegamos a Agosto casi sin darnos cuenta, parece increíble cuando ponemos en el casillero de la fecha "mes ocho", porque en el uno estábamos en Mardel, en el dos disfrutábamos de los días lindos y la pileta, en el tres empezaron las clases, el cuatro trajo muchos cumpleaños, el cinco se vino con el frío, el seis siempre me trae un año más, el siete se vivió distinto por culpa de la gripe chanchuna y así llegamos al ocho, que por lo general pasa rápido, porque el 6 es feriado para nuestro pueblo, porque se empiezan a alargar los días y en un abrir y cerrar de ojos llega el nueve con sus aires de primavera. El diez suele traer visitas familiares y exposiciones rurales, el once es el de la cuenta regresiva para que llegue el doce y así entre navidades, cumples y año nuevo, se pasa la vida.

sábado, julio 25, 2009

Con su blanca palidez

El miércoles pasado amanecimos ante un paisaje desconocido por estos lares. El servicio meteorológico local indicaba -16 º de sensación térmica, unos copos pequeños y rebeldes primero y grandes y decididos luego, fueron dejando el jardín con un manto blanco.


Si, estaba nevando!! Cuántas veces les había hablado a los chicos de aquel día de agosto del noventa y pico, cuando Mar del Plata se cubrió de nieve!! Ahora lo podían ver y sentir en carne propia.


El perro no entendía nada, pisaba y sus patas se hundían en esa espuma blanca. El viento arremolinaba los copos y los depositaba en los rincones.


Vamos chicos, despiertensé!! Está nevando!! Miren!!


Qué nos ponemos?? A ver... botas de goma, guantes, bufandas, gorros y campera impermeable. a jugar en la nieve!! Dale enana, vení que te doy la mano!


Toquen qué suavecita es...


Miren el perro como corre y salta por el jardín!




Es momento de hacer un muñeco de nieve, a juntar todos!! (Claro, después miraba todos los jardines con sus muñecos y pensaba: por qué no se nos ocurrirá nada más que un pavo muñeco gordo, con brazos de ramas y nariz de zanahoria. Por qué no un lobo marino, como los de la rambla de Mardel, o una rana gigante, que se yo, pero ni uno por ahí, todos eran los muñecos tradicionales)


La nieve trajo alegría, muchas fotos y comentarios por doquier. Que bueno que cada tanto estos fenómenos nos permiten compartir cosas nuevas con los chicos.





Del barro de los días siguientes ni me hablen, los pisos sucios por tres días, la ropa de los chicos imposible de pasar cualquier prueba de la blancura, el frío persistente, taladrante.


Pero bueh, nos quedó como cosa pendiente tirarnos por la loma cerca del Parque de Paz, con algún culipatin improvisado, aunque emprender esa expedición con el auto casi sin frenos y las gomas lisas, hubiera sido un acto de suicidio más que una buena idea.


Nevó en mi ciudad. ¿Quién dijo que todo está perdido?? (y me acuerdo de los del campo que recibieron con la nevada el equivalente a 100 mm de lluvia).


miércoles, julio 15, 2009

Lo positivo



Hoy después de levantarnos con -6,7º C, la temperatura fue subiendo de a poco. Para el mediodía teníamos una magnífica tarde por delante, entonces, tomamos las bicis, metimos jugo y galletitas en la mochilas y partimos a dar una vuelta.


La excursión a la placita más cercana fue un fracaso, ordas de chicos ávidos de hamacas y toboganes poblaban la modesta plaza, con lo que, asustados con tanta gripe chanchuna dando vueltas, optamos por virar al oeste y volver a casa.


Demasiadas ganas de aire puro para meternos entre esas cuatro paredes que nos dejan muy pocos metros cuadrados techados disponibles, so (palabra en inglés. No es en este caso "so" pena de...), decidimos sacar la carpita del Rey León, los banquitos miniatura, las galletitas, el jugo, dos sillas grandes (que serían utilizadas por mí para depositar parte de mi humanidad en una y las extremidades inferiores en la otra), un libro, atamos el perro y comenzamos a disfrutar esa tarde magnífica que nos regaló julio.


Jámas los chicos habían jugado tanto solos, afuera, sin miedo a ensuciarse (ya lo dice la publi: "Ensuciarse hace bien"), inventaron toda clase de juegos, casi no se pelearon!! jugaron con el perro. Yo entré y salí varias veces de la casa, sin tenerlos cual patitos siguiendo a su mamá.


Fue una tarde muy linda que pudimos disfrutar gracias a esta gripe que nos ha dejado sin posibilidad de grandes aglomeraciones de gente, sin visitas a amigos resfriados y sin colegio y deportes, donde gastan gran parte de sus energías.


Mañana se viene la segunda parte de la aventura en bicicleta, esta vez, intentaremos que el primo se sume e intente tomarle el gusto a las dos ruedas (que en su caso todavía son cuatro).





Qué?? Que no llueve, que está todo bastante parado, que no he podido viajar para ver a la familia, que... Siii, ya se, pero eso es otro cantar. Por ahora disfruto de esta melodía.

lunes, julio 06, 2009

Ocurrencias chiquititas.


Estaba la enana jugando a nombrar palabras que tuvieran alguna relación con aquella que yo mencionaba y así se sucedía la lista:

-vaso

-agua

-vino

-cerveza

-jugo

y aquí en su turno, la enana remató con un:

-fernet con culo!!


Si que la tiene clara con las bebidas!!

martes, junio 30, 2009

Desconfío!!




Ya se que estamos demasiado sensibles con todo esto de la gripe A, que hay casos en todo el país y que son muchas las cosas que no se dicen.


Pero cuando leo cosas como esta, me invade la desconfianza, me pongo a pensar que hijoeputas hay en todos lados, que las formas de ganar dinero están cada vez mas lejos de los límites morales, en fin... que, como Chiru en estos días, pienso mal...




"Tamiflu es el nombre del medicamento creado por la firma farmacéutica suiza Roche y es una de las únicas defensas frente a una pandemia.
El Tamiflú es uno de los medicamentos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado como efectivos para reducir los efectos de la influenza (gripe porcina) y cuya patente fue desarrollada por Gilead Sciencies Inc -empresa de la que es accionista el ex secretario de defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld- y que firmó contratos con la subsidiaria estadunidense F. Hoffman-La Roche Ltd para fabricar y distribuir el producto hasta 2016.
Este medicamento se vende únicamente bajo receta y en Argentina tiene un precio de entre 132 y 135 pesos para el consumidor, la caja de diez pastillas; cuesta $180 la versión en gotas.
Y en estos días todo el mundo está visitando su pagina oficial http://www.tamiflu.com/ y las indicaciones del medicamento en Internet. Pero no solo las visitas de sus sitios on-line son las que suben, sino que en plena crisis de salud pública como la que se vive en México y el mundo entero, las grandes farmacéuticas están obteniendo importantisimas ganancias.
Ayer, por ej. la acción del gigante farmacéutico que fabrica el Tamiflu, Roche Holding AG, subió 3.51 por ciento en la bolsa de Zurich, donde cotiza, después de darse a conocer que algunos gobiernos están solicitando incrementar sus reservas de antivirales, de los cuales Roche (que fabrica fosfato de oseltamivir con el nombre comercial de Tamiflú) es uno de los dos fabricantes mundiales.
Pero volviendo al tema del medicamento, hay que dejar en claro, que según ls indicaciones, este remedio no debe ser usado como un fármaco preventivo para el conjunto de la población, sino ser administrado en las 12 primeras horas al paciente que muestra síntomas de gripe porcina. Si se inicia el tratamiento demasiado tarde el medicamento vería reducida su efectividad y aumentaría las opciones de resistencia."

lunes, junio 22, 2009

De canciones y melodías

Me gustó mucho Revolvió y Malo, de Pa fuera telarañas, la placa de Bebe, ahora encontré un nuevo tema y por eso lo quería compartir con ustedes. Espero que les guste.



sábado, junio 20, 2009

Uno mas


Un año más sobre mis espaldas, que no se siente pesado, sino que ha llegado jovial, con ganas de hacer y con muchas fotos de estos 35.

Los años se notan en mi pelo cada vez mas canoso, si, ahora se notan las canas. En ese colegio o facultad que aparecen más lejos a la hora de hacer la cuenta. En los chicos que demuestran que estos últimos años no han sido en vano.

Pero no los noto en mi espíritu, que mira para otro lado cuando hay que soplar una velita más. No siento que el camino transcurrido haya modificado mi esencia.

En fin, ayer y hoy (que fue el festejo oficial), han estado todas las personas que quiero, algunas en persona, otras a través de un mensajito, de un mail o un mensaje en el blog.

Por eso, a todos... GRACIAS POR SEGUIR CONMIGO!!!

sábado, junio 13, 2009

Quiero uno


Será que estoy influenciada por la literatura rusa, porque en mi familia el tomar el té forma parte de una ceremonia que espero se mantenga.

No tengo lugar en casa, pero de tenerlo intentaría por todos los medios de conseguir un samovar.

jueves, junio 04, 2009

Esas cosas que no miramos


Hace un tiempo mediante un decreto se permitía con gran tino el viaje gratis para los discapacitados y para un acompañante.

Decía algo así:

La Secretaría de Transporte de la Nación emitió una resolución que da más precisiones sobre el decreto 38/04, que permite a los discapacitados viajar gratis en colectivos, micros y trenes, y ya está en vigencia.En su artículo 1º, la resolución señala que no es necesario llevar el certificado original de discapacidad ni el documento, sino que son suficientes sus fotocopias "autenticadas por la autoridad competente".

Para viajes de corta y media distancia, hay que mostrarle ambas fotocopias al chofer en el momento de subir al colectivo. En los de larga distancia, el trámite debe realizarse con 48 horas de anticipación en las terminales.El decreto 38/04 también prevé un pasaje gratis para un acompañante.

Para obtenerlo, alcanza con que figure en el certificado la necesidad de que el discapacitado viaje acompañado. La resolución especifica que "la causa de viaje no constituye limitante alguno al beneficio de gratuidad" y aclara que "los pases de discapacitados emitidos por la Secretaría con vencimiento posterior a la vigencia del decreto 38/04, mantendrán su validez hasta la fecha de vencimiento".


Lo cierto es que en localidades chicas, como la mía, los discapacitados deben atenderse en centros de salud especializados que se encuentran lejos, como Bahía Blanca, La Plata o Buenos Aires y por lo general no cuentan con los medios económicos como para costearse tratamientos y viajes.

Las empresas de transporte ponen trabas a la hora de brindar los viajes gratis, aducen que el cupo ya está ocupado, que otras localidades ya completaron el micro, etc.

Y la pobre gente que tiene que lidiar con obras sociales, con médicos, con realidades amargas, con puertas que se cierran, encima deben luchar una y otra vez para poder viajar.

Da bronca que exista poco control sobre los decretos existentes, que quede todavía tanto por hacer...

jueves, mayo 28, 2009

De hojas secas


Me dejo llevar por el perfume de una flor, que me recuerda a las que había alli. Me subo a una nube y choco contra otras para dibujar formas en el cielo, respiro el frío que entra en mi cuerpo y sale transformado en agua por mi nariz. Piso las hojas que crujen en el piso y persigo hormigas laburadoras que sin descanso acumulan parte de mi jardín en sus guaridas.
Me gusta el otoño, claro que no tanto como la primavera que se acerca al verano, pero esta estación tiene algo de introspección, de poesía.
Y ese clima de afuera que invita a otro totalmente opuesto adentro, con café y tortas o algún chocolate.
¿Quién quiere?...

domingo, mayo 17, 2009

Consumista ella?? naaa

Ayudaba a mi hija en el baño cuando de la nada me dice: "mami no terminaste de hacer las compras" (dicho esto un domingo a las 8 de la noche).
-¿Por qué?- pregunté.
-Porque no compraste Vanish y Mister Músculo
-Ahhh, y para que sirve el vanish?
-Para sacar todas las manchas de la ropa.- dijo ella muy segura.
-Y el Mister Músculo? -pregunté para probar su nivel de conocimiento.
-Depende, si es multiuso para limpiar toda la casa pero hay otro que te ayuda a limpiar toooodo el horno también.
-...

martes, mayo 12, 2009

Quietud

Las voces del televisor de escuchan de fondo, el entrevistado insiste en repetir sus conceptos a través del auricular, las manos se mueven para no perderle pisada y sin embargo hay una quietud en la casa que la vuelve otra.
La oscuridad contrasta con el brillo del monitor, la respiración de los durmientes se cuela entremedio. Los ojos comienzan a sentir el cansancio del día, la lista de cosas por hacer se correrá un casillero en el calendario.
Y la cama, que prolija y suave invita a compartirla.

sábado, mayo 02, 2009

Puede suceder

Foto: www.interarteonline.com/Claudia_Groll/altas
José bosqueja, pinta, mezcla colores, se detiene en el detalle, observa y sigue.

Mara se siente desbordada, sola para todo, lava, cocina, atiende chicos, limpia y trabaja.

Facundo juega despreocupado, inventa, crea personajes y delira feliz en su mundo de algodón.


Tres días más tarde Facu llora en la plaza porque su auto de cartón se rompió, Mara acorta camino por la misma plaza y al verlo le ofrece una caja que le sobra, seca sus lágrimas y ambos se regalan una sonrisa. José que pintaba el ombú que estaba cerca de ellos captura ese momento y lo eterniza en un cuadro mágico.


La cara cansada pero satisfecha de Mara, que se inventa un minuto de tiempo para socorrer a un niño, que vuelve a ser feliz con tan poco, que sirve de inspiración para un artista, que busca la vida, tal cual la conocemos, con lo bueno y lo malo, con mucho o poco, con triunfos y derrotas.

sábado, abril 25, 2009

El Premio de Alex


Trataba de entrar a Blogger hace varios días, con resultados negativos, cuando en uno de esos intentos, ya a punto de tirar la computadora por la ventana, mágicamente, entré.
Entonces pude ver con agrado que Alex me había incluído en su lista de personas que recibirían este premio.
Debo aclarar que ya sean virtuales o reales, siempre me gusta recibir premios pero claro, a veces me preguntó si realmente estarán bien otorgados...
En este caso venía de mi amiga Alex entonces no me importó ser merecedora o no del premio sino que me concentré en quien me lo había regalado. Una persona abierta, sincera, divertida, sensible y sobre todo querible. So (como diría el amigo Zorgin) aquí me tienen continuando con la tarea de repartir el premio entre mis amigos.
Algunos ya lo han recibido, pero no importa, lo que vale es la intención, el gesto de unirnos en la distancia, de reconocernos y aceptarnos.
Gracias por el premio Alex. Acá va mi lista:
Alex
Zorgin
Luisa
Duda
Fer
Juan
Pablo
Chiru
Vic
Luis


Ya se que es sin repetir y sin soplar, pero bueno, son las personas a las que me gustaría dejarles el premio.

sábado, abril 18, 2009

Flashes

Palabras que fluyen, dedos que presionan una y otra vez las teclas de la máquina, un cuento que cobra vida, una vida que se inventa en un cuento.
La historia se desarrolla, los círculos se cierran, el final se vislumbra apasionante, mezcla de esperanza, dudas, dolores y sueños.
Si al final de todo el cuento queda una cagada, por lo menos, lo intenté.

Primero tiró el orégano, después el ficus, no contento volvió con el orégano, esta vez para arrancarlo de su maceta y dejarlo moribundo, desnudo con las raíces al aire, tirado en el jardín.
Aprovechó un descuido para sembrar el parque de carbones, si, quedan lindísimos todos dispersos por el pasto, lo divertido es tener que juntarlos con poco tiempo, justo cuando ya estaba lista para salir y que su negrura se me pegue a mis manos y me acompañe en esa reunión tan importante.
La ropa del cordel fue el próximo paso y desafiando una muerte segura, probó con la media sombra del cerco. El perro goza de sus primeros meses, se divierte, mientras tanto, marido calcula el mejor plan para pasarlo a mejor vida.

¡Qué bien!, decíamos todos, logró calmar todos sus demonios y ahora se porta bien en el colegio. Y si, es todo un cambio pasar de jardín a primaria. ¿Ya lee algunas palabras? Siii, con lo vivo que es pescó la onda en seguida.
El jueves trajo su primer diez en un dictado de números. Hoy volvió a sus tiempos idos y me mostró un "observado" por mal comportamiento en clase de inglés, en su cuaderno de comunicaciones. Una de cal y una de arena y sigamos que todavía faltan las paredes y el revoque!

¿El *611 sigue con todos sus operadores ocupados??? Me cag...en la put...que los parió!!!

Trabajo nuevo, ilusiones que se renuevan y por el otro lado, a seguir remando, ¡vamos, no dejen que el barco se hunda, reeemen, reeemen!! Al fin y al cabo, no es divertido remar??

martes, abril 07, 2009

La Compañía - Parte IV

-No se crea que sabía la verdad. Al principio me dijeron que los crearían para utilizarlos en su centro de distribución, para abaratar costos y trabajar más horas... Viví con ellos mucho tiempo y cuando empecé a notar cierta negación de estas criaturas a cumplir órdenes sencillas, le dije a Casillas que mejor abortar la investigación. Cómo se imaginará me dijeron que se harían cargo de todo y me despidieron.
-Y ahí fue cuando le quemaron la casa- dijo D. convencido de sus palabras.
-La casa la prendí fuego yo, cuando me di cuenta que entraban todas las noches a robarse mis papeles. Una vez los esperé escondido detrás del sillón, cuando los vi salir de un rincón me tiré encima de ellos y solo pude atrapar uno. Me miró con tanto odio que tuve que soltarlo, realmente me dio miedo, era como si me echara en cara eso que era.
-Y ahora siguen trabajando para la Compañía, ¿por qué no se revelan? ¿Usted no los denunció?
-Yo intenté todos los caminos posibles pero siempre había alguien más poderoso que me hacía quedar como un loco. De hecho, algunas veces pienso que lo estoy. No le puedo asegurar que no se revelarán, creo que tienen inteligencia y memoria, algo que los hace aprender de sus errores y de los demás. Por ahora son parte de este mecanismo siniestro de la Compañía para facturar miles de pesos más por día.
-¿Le quedaron pruebas o alguna persona con la que se pueda contar?
-Nada, mientras viva todas las pruebas las conservo en mi cabeza, pero tengo miedo de que den un paso más y se atrevan a todo.
D. comenzaba a marearse en ese cuarto, el aire estaba cada vez mas viciado y necesitó con urgencia salir a despejar tanto sus pulmones como sus pensamientos.
-Gracias por todo, veré que hago con todo esto. Cuidesé, no haga nada extremo sin consultarme, tenga, esta es mi tarjeta.- dijo D. con un pie afuera del cuarto.
-Memorizaré el número. No espere que lo llame.- Perutti le lanzó una mirada inquisidora y luego de una pausa continuó- Sepa que ahora saben que usted sabe.
La idea de denunciar semejante fraude estaba presente, pero D. sabía que debería actuar con cautela para no terminar como el viejo Perutti.
No fue la revelación de este intrincado laberinto lo que lo asustó sino el tomar conciencia de que estos bichos podían llegar a revelarse. Había visto a uno de ellos y su cara de odio, qué harían pues si lejos de todo control seguían sus instintos más básicos.
¿Cómo acabar con ellos sin morir en el intento? Tenía tanta bronca, jamás le gustó sentirse usado y mucho menos estafado. De alguna manera no solo había que terminar con estas criaturas sino también con la farsa de La Compañía.
Estuvo unos días recavando más información, escribió todo en su antigua máquina Olivetti y luego lo mandó por mail también a un par de direcciones seguras. Contó todo con lujo de detalles, con nombres y apellidos.
Faltaba sólo una información para concretar su plan y esta llegó una tarde de otoño. Sonó su celular y después de ver el número, atendió:
-Hola, Turco, ¿tenés el dato? Msi, conozco, a la vuelta de la fábrica de pastas, msi, ¿estas seguro? Bien, gracias negro, te debo una.
Entonces, con el dato en la mano, buscó en un cuaderno viejo de direcciones y volvió a utilizar su teléfono.
-¿Paco, sos vos? Habla D. no puedo explicarte nada ahora, necesito saber si tenés aún los fuegos artificiales esos que utilizabas hace años. Necesito una carga importante, como para un depósito, si...¿podrás conseguirme todo? Ok, pasaré por la Cantina algún día para brindar con vos, si todo sale bien.
Los días previos sintió que ellos lo habían descubierto. Fueron noches eternas, en las que cualquier ruido lo molestaba y lo hacía saltar de la cama. Le pareció verlos en los rincones, debajo de alguna piedra, pero nunca el tiempo suficiente como para corroborar que allí estuvieran.
El martes había comenzado con lluvia, pero luego se despejó y le permitió poner todo en su lugar. Después llamó a su conocido en el diario de mayor tirada y le dijo que en su mail había una información fehaciente del mayor robo de los últimos tiempos, lo mismo hizo con un canal de televisión y con la producción de un programa de radio.
Luego, inspiró profundamente, esperó a que no pasara nadie por el lugar y apretó el botón rojo.

FIN

viernes, marzo 27, 2009

Lo que el teléfono se llevó

El móvil de Hansel y Gretel por Hernán Casciari
Anoche le contaba a la Niña un cuento infantil muy famoso, el Hansel y Gretel de los hermanos Grimm. En el momento más tenebroso de la aventura los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer. Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: "No importa. Que lo llamen al papá por el móvil".
Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura —toda ella, en general— si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años. Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un teléfono móvil en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?
La Niña, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.
Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.
Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí. Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa. La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler.)
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA, PERO NO STOY MUERTA. NO T PRCUPES NI HGAS IDIOTCES. BSO.
Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción "Banda ancha móvil" de Movistar.
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados. La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el messenger.
La famosa novela de James M. Cain —'El cartero llama dos veces'— escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico 'Blancanieves' no consultaría todas las noches al espejo sobre "quién es la mujer más bella del mundo", porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90€ la conexión y 0,60€ el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa.
La telefonía inalámbrica —vino a decirme anoche la Niña, sin querer— nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?
No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá. Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador. ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo —las escritas, las vividas, incluso las imaginadas— porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

lunes, marzo 23, 2009

Instantáneas


Viajábamos a Trenque Lauquen a jugar al hockey. Como fui la última en subir al auto, quedé atrás.

El viaje se presentaba tranquilo hasta que en Casbas la tormenta que parecía lejana nos alcanzó.

Los campos sedientos recibían el elixir de la vida, el olor a tierra mojada nos recordaba que hace mucho que no llueve por mis pagos.

Y las gotas de lluvia que se escurrían por la ventanilla me hipnotizaron. Estuve varios minutos observando esa carrera loca en donde unas pasaban a otras. Corrían todas en sentido horizontal.

Algunas se disolvían en el camino, otras se hacían más grandes al unirse y así cobraban un nuevo impulso.

Yo las miraba, casi podría decir que apostaba por alguna y la seguía hasta su último esfuerzo, todas en el mismo sentido, todas intentando llegar a ningún lado.

Así estuve, hasta que una de las chicas comentó:

-Esperemos que en Trenque Lauquen no llueva.

Gotas que van y vienen, lástima que vengan tan pocas ultimamente...

jueves, marzo 12, 2009

La Compañía - parte III

D. quería saber más, buscó entonces a la única persona que los había visto: el chico colorado.
Lo vio en la plaza, con una rama apuntando al cielo. Avanzó despacio, no quería asustarlo, necesitaba algunas respuestas.
-Hola, te traje este chocolate. ¿Querés?
-Bueno- dijo el chico. Se limpió la mano sucia en la remera y abrió el chocolate.- ¿Usted no quiere?
-No, come vos.-Sin rodeos preguntó lo que quería saber- ¿Cómo supiste de estos bichos, alguien te dijo o vos solo los descubriste? ¿Los ves solo acá o hay más? ¿Qué son?
-El que sabe todo es el señor Perutti, él me contó de estos bichos y cómo los hicieron. Son varios, trabajan en toda la ciudad, pero nadie los ve. Me dijo que les enseñaron a robar las facturas de la Compañía, solo esas, que las llevan a un lugar secreto y ahí las queman.
Yo hace tiempo que los veo, pero como no digo nada, hasta ahora no pasaron por casa. A lo del señor Perutti si fueron, le sacaron todo. Después vino la policía y se lo llevó preso, lo largaron a los pocos días pero después del incendio ya no volvió a su casa. Dicen que se volvió loco, pero yo le creo.
-Ajá, y a Perutti dónde lo encuentro...
-Por lo general anda por ahí en los bancos de la plaza o se lo ve sentado frente a la Iglesia. Ahora me tengo que ir, mi mamá me espera. Si lo ve, dígale que habló conmigo.
-Bueno gracias.- Dijo D. mientras observaba cómo el chico se iba en su bicicleta.-Ey!! ¿Cómo te llamás?
-¡Soy Toti!.
El próximo paso era entonces encontrar al tal Perutti. Toti no le había dejado ningún rasgo distintivo, de modo que D. tuvo que preguntarle a dos o tres tipos antes de dar con el indicado.
-Disculpe, ¿usted es Perutti?
-¿Eh, me conoce? ¿Quién es usted, quién lo manda?
-No se alarme, Toti me dijo que podría contestarme algunas preguntas que me tienen muy preocupado.
-¿Toti?
-Si, el chico colorado, que anda siempre en una bicicleta azul, de unos...
-Ah, si. Toti. ¿Qué quiere saber?
Perutti aparentaba unos 60 años. Su ropa mostraba un estado de abandono y su mano derecha no paraba de temblar. Miraba constantemente a los costados y cada tanto se tocaba el bolsillo de su camisa, como si allí guardara un tesoro invaluable.
-Que me cuente qué sabe de esos animalejos que se llevan las facturas de la Compañía.
El señor Perutti abrió sus ojos y apoyó su mano temblorosa en el hombro de D. En su cara se veía el espanto y el miedo. Acercó su boca al oído de D y le dijo casi en un susurro:
-Nos vigilan, todo el tiempo. Venga conmigo, lo llevaré a un lugar donde podamos hablar.
Caminaron varias cuadras, a D. le parecieron siglos los que transcurrieron desde que Perutti se levantó del banco de la plaza hasta que llegaron a una extraña puerta, a la que se accedía por una pasillo interminable. Cada dos pasos, Perutti se daba vuelta y miraba a su alrededor, se quedaba uno o dos minutos con la vista fija en un punto y luego continuaba su marcha.
-¿Llegamos?- preguntó D. extrañado.
-Espere un poco. Vigile el pasillo mientras busco la llave.
Sacó de su bolsillo una llave de esas que abren los cuartos en los hoteles nuevos, no parecía una llave propicia para ese lugar. Abrió la puerta con sigilo y manoteó a D hacia adentro. Cerro con llave y luego prendió la luz.
-¿Qué es esto?- dijo D. Era un cuarto pequeño, con una mesa en el medio, un sofá cama y algunos frascos en el piso. Lo extraño eran las paredes. Parecía de metal, como estar dentro de un gran microondas. No tenía agujeros por ningún lado. Un pequeño ventilador removía ese aire caliente y viciado.
-Aquí no pueden entrar. ¿Cómo supo de ellos?
-Empecé a investigar por el extravío de las boletas de la Compañía cuando Toti me mostró estos bichos. La verdad es que no entiendo nada. ¿De dónde salieron? ¿por qué lo hacen? ¿cómo sabe de ellos?
-Se de ellos porque los creé. Trabajé en la Compañía durante 15 años, en el departamento de investigaciones. Estudiábamos en ratones los efectos nocivos de los celulares. Hasta que un día vino un señor gordito, retacón y con una cara que jamás olvidaré. Casillas, ese es su apellido, o era, a esta altura no se qué fue de ellos.
-¿Y qué le dijo Casillas?
-Preguntó si era factible modificar genéticamente unos ratones con unas células que ellos proveerían. Que era el estudio más importante de la Compañía. Imagínese, por años había esperado hacer algo importante y me llegaba esto que no comprendía muy bien, pero que me iba a dar un ascenso en la Compañía y el futuro asegurado... Eso me hicieron creer, trabajamos duro mucho tiempo, hasta que estos bichos, mitad ratones, mitad hombres, salieron a la luz.
Perutti, hizo una pausa. Los recuerdos de esos días lo perturbaban, su mano derecha se movía sin parar, tanto que tuvo que meterla en el bolsillo para no tirar la lámpara que estaba arriba de la mesa.

Continuará...

miércoles, febrero 25, 2009

La Compañía - Parte II

Ratas con cara de humano que robaban las facturas de celular, era demasiado increíble como para darle crédito a las palabras del chico pero había algo en sus ojos, en su voz, como de terror y revelación que hicieron que D. no las descartara por completo.
Siguió con sus preguntas ese día y comprobó que eran muchas las personas perjudicadas por la Compañía.
Averiguó ante los organismos de Defensa del Consumidor cuáles eran sus derechos y si podía iniciar un reclamo colectivo. Pensaba sumar voluntades para no ser un hombre más del otro lado, peleando contra el gran molino de viento.
Una noche, mientras repasaba unos papeles en la cama, algo que recordó lo hizo sobresaltar.
La Compañía tenía un departamento de investigación, donde estudiaban el uso prolongado de las microondas. Los animales elegidos para esta serie de pruebas eran ratones. Luego se dijo que probaron con seres humanos, que les pagaban importantes sumas de dinero a aquellos "conejillos de indias". Mas tarde hasta se mencionó que utilizaban indigentes, pero esto fue rotundamente desmentido por la firma.
-¡Noo, no puede ser!, dijo D. riéndose de su propio pensamiento.
-Pero si hubiesen perfeccionado el mecanismo... si dentro de ese departamento hubo alguien que pensó a futuro en una forma oculta de aumentar las ganancias de la empresa... ¡Basta D.! Es hora de dormir, ya pienso pavadas.
Al día siguiente fue a trabajar como siempre pero una desinfección no programada hizo que saliera más temprano que de costumbre.
Decidió llevar las planillas y volver al barrio donde había iniciado su investigación, para convencer a los vecinos de sumarse a su iniciativa de reclamo.
Pasaban pocos minutos de la 1 de la tarde, el sol de enero golpeaba su cabeza, calentaba el asfalto y lo hacía empaparse de transpiración. En las veredas no había chicos jugando, tampoco señoras con sus quehaceres de limpieza.
Los autos estaban todos estacionados, ninguno transitaba en ese momento por la calle Hornos.
A lo lejos vio al cartero que, en bicicleta, repartía las cartas y facturas. Reconoció el logo de la Compañía en una de ellas y como quien divisa a su presa, se quedó inmóvil con la vista fija en la factura. Esta había quedado enganchada en el portón de una casa modesta, con un lindo jardín en su frente.
No lo vio llegar, no escuchó el ruido de su bicicleta pero si sintió el tirón en su remera y reconoció el mismo pelo colorado y esos ojos tristes.
-Preste atención, ahora salen...¡por ahí!- señaló el chico de la revelación.
-¿Dónde, no veo nada?- dijo D. mirando más al chico y su mano extendida que al lugar que le indicaba.
De una piedra dentro de un cantero en la vereda aparecieron cuatro o cinco animalitos que treparon con una habilidad increíble por el portón y ayudándose con sus manitos liberaron la factura del portón.
-¡Hey!- le salió gritarles.
En eso uno de ellos volteó y pudo ver su rostro humanoide, tal como lo había descripto el niño. Increible. Tenía cola y pelo como una rata grande pero sus patas delanteras terminaban en unas perfectas manitos humanas. Y su cara...D. no pudo describir luego con exactitud ese gesto, pero era como una mirada desafiante, pendenciera, casi burlona.
Desaparecieron con la factura por el mismo lugar por donde salieron.
Hasta allí fueron D. y el chico. Tras levantar la piedra solo encontraron un pequeño agujero. Cavaron un poco pero el agujero se transformaba en un túnel como el de las hormigas. Imposible saber a dónde dirigía.

CONTINUARÁ...

sábado, febrero 21, 2009

La Compañía

La teoría parecía bastante conspirativa, pero había comprobado cada una de las pistas y todas llevaban al mismo lugar.
El hombre al que llamaremos D. sabía que la Compañía se le vendría encima, que borrarían todas las pruebas y lo harían quedar como un tonto o un loco, de hecho, sabía que lo vigilaban, desde su último llamado hace un mes y medio, cuando logró vencer a la máquina, a la telefonista, al supervisor y pudo comunicarse con un gerente.
Nada logró con ese diálogo pero les hizo saber que ya no podrían seguir operando tan impunemente. ¿O si?
La historia había comenzado a escribirse tres meses antes, cuando no le llegó su factura de celular.
Los primeros días no le dio importancia pero cuando el retraso se hizo evidente, se comunicó con el *xxx para pedir el reenvío de su factura.
La máquina le tomó los datos de manera correcta y le aseguró en su mejor tono de asistente perfecta que en el transcurso de diez días le estaría llegando la tan mentada factura.
Seguía en sus asuntos cotidianos cuando en el día 8 de la comunicación descubrió con fastidio que le habían cortado el teléfono.
A partir de allí, lo que era un simple reclamo por la habilitación del celular se transformó en un descubrimiento asombroso. Algo que le demostró la magnitud de la Compañía y el cinismo más absoluto con el que operaba.
Primero reclamó igual que la vez anterior, con el *xxx. Al no obtener una solución intentó mediante la página de internet con el mismo resultado negativo.
Entonces comenzó a investigar entre sus vecinos y amigos, les hacía las mismas preguntas y en casi todos los casos obtenía la misma respuesta. Las facturas no llegaban, el enojo crecía pero todos aceptaban mansamente este atropello.
Hasta que en una de sus requisas se topó con un niño de unos 8 años, pecoso y algo tímido. Ya lo había visto antes, siempre de lejos, con la vista fija en él.
-Perdón nene, ¿te pisé?- dijo preocupado.
-No- respondió el chico con la cabeza gacha y sus ojos concentrados en un agujero de su remera.
-Bueno, mejor así- se apuró a decir D. mientras se encaminaba a la casa de la esquina.
-Ellos no le van a decir nada, no saben, nadie sabe- dijo el pecoso mirándolo de reojo.
D. frenó su marcha y se dio vuelta para mirar al chico, levantó sus hombros y frunció el ceño. Éste, al sentirse observado se ruborizó pero aún así se acercó a D.
-Nadie puede verlos, trabajan muy rápido y en grupo. Son muy chiquitos, parecen ratas o topos, pero no...si uno los observa bien tienen cara de humanos...
El niño había logrado captar la atención de D. quien ante semejante revelación no podía decir una palabra. Le hizo un gesto con la mano, como para que continuara su relato, pero el chico dudó, estaba asustado y decidió salir corriendo muy rápido y perderse al doblar la esquina.

CONTINUARÁ...

miércoles, febrero 11, 2009

Pequeñeces

La enana ya había almorzado cuando le pidió a marido sus dibujitos y un nesquik a lo que marido respondió:
-Después, ahora estoy viendo el noticiero.
-Pero yo estaba viendo antes que vos.- dijo la enana para reafirmar sus derechos sobre la caja cuadrada.
-Ahora ven los grandes, después podés ver vos todos los dibujitos que quieras.
-Primero las mujeres- soltó la chiquita con un aire de haber dicho uno de los diez mandamientos.
-...

lunes, febrero 02, 2009

Primer Round

Lo ví de lejos, me alegré de que caminara en mi dirección. Atrás quedaba otro más viejo, cansado, lleno de dudas.
Me inundó con su olor a nuevo, con su piel tersa, quise abrazarlo, decirle cuánto me alegraba saber que caminaríamos juntos un buen tiempo.
Con mi mejor sonrisa estiré mi mano para estrechar la suya. En ese instante noté algo en su mirada, un destello especial, como de burla.
En una acción rápida y certera me encajó una piña en la mandíbula que me hizo tambalear.
¿Así me daba la bienvenida? Y yo que le había dado mi voto de confianza...
Dudé unos instantes, me incorporé, acomodé mi pelo y lo invité a seguir por el mismo camino. No dijo nada, dejó su puño cerrado pero casi mecánicamente dio un paso, luego otro y así, sin darse cuenta se me puso a la par.
No se si me tranquiliza este comienzo, el 2009 se presentó con un golpe y me hizo mirarlo de reojo. Ya me estoy acostumbrando a estos principios con incertidumbre...

miércoles, enero 28, 2009

El mismo juego



Los años se le notan en su andar pesado, en su mirada tranquila, en su pelo encanecido. Ya no corre como antes pero sigue imponiendo respeto.


La busca con la mirada, están en el mismo lugar donde solían jugar durante horas cuando eran más jóvenes. La misma mesa, los mismos árboles.


Se encuentran, algo en una hace que la otra se ponga en guardia. Ninguna se mueve pero los ojos de ambas brillan.


El viento golpea sus caras, las hojas danzan levantándose del piso. Ellas esperan, saben lo que viene, se acuerdan.


Una flexión de rodillas de una hace que la otra amague hacia un lado y abandone la quietud. Hasta ahí. Otra vez a estudiarse.


Ahora un paso hacia adelante se transforma en la huída de la más vieja. Corre, gira alrededor de la mesa, parece que nada le duele, solo quiere esquivar los pasos de la otra que la persigue con una sonrisa.


Las dos se ríen, frenan, vuelven a correr y parecen no alcanzarse jamás, para no cortar ese juego que las une, que traspasa momentos y esquiva olvidos.


La perra termina el juego con la lengua afuera, cansada pero contenta, toma agua y se echa a la sombra.


La mujer acomoda su cabello, le acaricia la cabeza y entra en la casa con esa extraña sensación de alegría que brota de las pequeñas cosas, de esos instantes de paz que se logran cuando se encuentra la armonía en las cosas, en las personas o en los animales.


viernes, enero 09, 2009

El verano de tu vida


Es lindo estar de vacaciones, ver la cara de los chicos felices ante su primer chapuzón en el mar, disfrutar de unos mates de cara al horizonte, observar que la piel pierde ese tono verdoso del invierno para pasar a un tostado saludable.

Pero este verano he descubierto (en realidad es algo que ya sabía, pero claro, tenerlo en vivo y en directo choca más) que me da más fiaca seguirles los juegos a los chicos, que los kilitos de más ponen un cartel luminoso en mi cintura, que por más que salga del agua con esa sensación de Bo Derek, las miradas masculinas prefieren ver al tipo que están sacando los bañeros del mar, que los tarjeteros que hasta el año pasado me ofrecían tarjetas con descuento para ir a bailar al boliche, ya pasan de largo sin siquiera amagar con acercarse. En definitiva, que estoy más vieja, eso sin contar las canas cada vez más visibles.

Por dentro sigo teniendo esas ganas de disfrutar de la playa, de correr hasta llenarme de arena, de sentir la ola enorme que pasa por mi espalda y me golpea, mientras yo me sumerjo hasta tocar el fondo del mar.

Pero ya hay muchas cosas que me dan fiaca y aunque sigo manteniendo algunas, me da bronca que otras queden en el camino. Admiro esas personas que ya pasaron los 80 y mantienen las ganas de hacer cosas, y se ríen y gozan.

Crecemos, es inevitable, es lo lindo de la vida, pero que feo es dejar cosas en el camino. Intento juntarlas, guardarlas en mi mochila, pero ya no hay lugar, he ido metiendo otras cosas, más importantes en ella. Esas pequeñas cosas no entran, pero sigo, con la esperanza de que como la arena, algunas queden pegadas a mis piernas y me acompañen un tiempo más.